UPA pide batidas contra el lobo y rechaza la suscripción del seguro

logoUpa.jpgRepresentantes de la Unión de Pequeños Agricultores, de diferentes comarcas de la provincia, reiteraron ayer ante el delegado Territorial de la Junta de Castilla y León su negativa a aceptar la suscripción de un seguro contra el lobo y reclamaron soluciones a la depredación en el ganado.
Insistieron en este aspecto en el transcurso de una reunión mantenida con el delegado, Alberto Castro, donde además fueron tratadas otras cuestiones relativas «al pago de cuotas por las guía del traslado del ganado» y sobre las deficiencias existentes en el nuevo sistema del regadío establecido en la comarca de Tábara.

El asunto del lobo fue tratado con especial incidencia en la zona sur del Duero. El representante de UPA, Javier Domínguez, sacó a colación los ataques habidos en las últimas fechas, algunos observados por el propio ganadero por tener lugar «entre las 17.00 y las 18.00 horas». Domínguez afirma que «no es normal que no es normal que en estas fechas ataque el animal» y considera que lo hace «porque que está muerto de hambre». UPA pidió al delegado «batidas sobre para poder controlar la población de lobos, y que la Junta haga un control si realmente quiere tener cierta cantidad de ejemplares». Sobre las batidas, «Alberto Castro dijo que se aprobarían todas». No sería así en lo tocante a las esperas al lobo por el hecho de que «algunos terrenos son privados».

La organización agraria solicitó ayer «actuaciones rápidas y prontas porque en la zonas donde había atacado no se podía entrar a pastar por causa del cánido».

El desacuerdo fue completo a la hora de entrar a valorar el Plan de Gestión del Lobo que hace del seguro uno de los pilares. UPA lo rechazó de lleno «porque es algo que inadmisible. Nosotros aseguramos el ganado, incluso los perros, por si causan daños; pero no aseguramos al lobo». Desde la Junta les les hizo ver que este seguro del lobo venía a ser una semejanza a los agricultores «que suscriben un seguro contra el pedrisco».

Sin embargo, Domínguez recalcó la negativa a correr con un seguro «por un animal que ni es nuestro y nada tenemos que ver con él».

Javier Domínguez afirmó que habían centrado esta cuestión al Sur del Duero «porque al norte se pagan los daño». Una concepción que coincide con la realidad cuando existen ganaderos que han visto desestimados sus expedientes al no poder demostrar con todo detalle la autoría.

Otra cuestión que animó ayer el encuentro con el máximo representante de la Delegación Territorial tuvo que ver con la exención de cuotas por las guías de traslado de ganado.

UPA expuso que «a partir de febrero se ha cobrado la totalidad» cuando el compromiso era no cobrar. Castro quedó «en dar el lunes una razón» una vez que se informara sobre el particular.
También centraron el debate los problemas existentes en el regadío de Tábara, con fugas de agua y deterioro de caminos que han levantado las quejas de los agricultores. «Se están haciendo pruebas con las tubería y todo son reventones» dijo Domínguez.

Castro instó a poner en conocimiento de la Junta y de la propia empresa los problemas. Subrayó que la obra será entregada «cuando esté todo bien» y aludió al año de garantía con el que contarán los agricultores. Se apuntó a agosto como posible fecha para la entrega «pero los beneficiarios no lo ven nada claro».

Igualmente quedó en el aire el asunto de las subvenciones retenidas al lino, que envuelve a decenas de agricultores ligados a la transformadora “Los Linares” en una guerra que se prolonga desde hace varios años. UPA salió ayer sin conocer los derroteros del expediente.

Fuente. La Opinion de Zamora

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