Un secuestro de 35 años

OVEJA_NEGRA.jpgLA OVEJA NEGRA – Mientras en la sede de la Comisión Nacional de la Competencia se agolpan los expedientes sancionadores contra pequeños grupos, cooperativas o empresas del sector alimentario español, a los que no dejan respirar, las grandes compañías se mantienen al margen. Aunque de vez en cuando copen titulares por multas que parecen desorbitadas pero que en realidad son propinas que pagan gustosamente.

Esto viene a cuento de la sanción que la Comisión Europea (no es la CNC en este caso, pero tanto monta monta tanto) ha impuesto a 9 compañías productoras de fosfatos para piensos animales que se montaron su chiringuito particular al margen de las leyes del mercado y de cualquier normativa nacional o comunitaria: pactaron precios y se repartieron cuotas de mercado y ventas. Se repartieron el mercado tal cual, con para no dejar nada al azar a la hora de comercializar los productos. Y claro, con todo atado y bien atado, imagínense la artificialidad de los precios y lo muy por encima que estarían de lo que les habría correspondido si se hubiesen sometido a la oferta y demanda. Pero esas nimiedades no iban contra un cartel tan bien avenido.

Lo curioso es que el chanchullo ha durado nada menos que ¡¡¡35 años!!! Tres décadas y media con un mercado secuestrado y unos clientes pagando lo que a ellos les venía en gana. No está mal, nada mal. Desde luego las cuentas de resultados lo habrán agradecido.

Y ahora llega la Comisión Europea y les impone una multa global de 175 millones de euros. En principio es una cifra respetable (yo hay días que no los gano), pero visto con perspectiva para las compañías es un pequeño aguinaldo son importancia. De hecho casi todas se han acogido al procedimiento de “clemencia”, por el que renuncian a alegar a cambio de que se rebajen los castigos. Así que supongo que lo consideran un chollo. Lo que no habrán ganado en este tiempo.

El comisario de Competencia, Joaquín Almunia, ha asegurado estar “sorprendido de que los principales productores de un componente importante de piensos animales abusara de una parte sustancial del mercado durante casi 35 años”. Pues no sé de qué se sorprende. Si saltarse las leyes a la torera y campar a tus anchas 35 años te supone unos cachetes y una reprimenda lo raro es que no lo haga el resto. Bueno, algunos hay sospechas de que lo hacen, pero esa es otra historia.

 

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