Un café por 11 kilos de naranjas

escudo_rioja.jpgAgricultores y Consumidores asan hoy en Logroño una ternera, en una campaña de denuncia de los abusos de la cadena comercial y para pedir precios justos

Buscan 500.000 firmas para promover una Ley de Márgenes Comerciales Así de crudo lo pintan ellos: por lo que cuesta un café en un bar, también es posible comprar once kilos de naranjas, siempre que las compremos directamente al agricultor. Éste es el precio actual por el que ellos venden su género a las llamadas distribuidoras (intermediarios), que luego lo ponen en los circuitos comerciales. Si en vez de naranjas, queremos comprar al agricultor 11 kilos de patatas, el precio de la operación ‘crece’ hasta los dos cafés.

Curiosamente, tras pasar por intermediarios y acabar en las tiendas, el precio del género crece de forma ‘sensible’ para el consumidor final: el 2.225% en el caso de los limones o el 1.589% en el de las manzanas.
Estos porcentajes son los llamados márgenes comerciales, es decir, la diferencia entre el precio al que vende el productor y el precio al que lo hace el comerciante. Y acortar estos márgenes es el motivo de la campaña nacional de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), que hoy llega a Logroño con el apoyo de la Unión de Consumidores de La Rioja (UCR). ‘Precios justos’ es el slogan de esta iniciativa, cuyo fondo, además de divulgativo, busca 500.000 firmas ciudadanas para una iniciativa legislativa en el Congreso por una Ley de Márgenes Comerciales.

Cubrir costes

A Logroño llegan con unas 240.000 firmas recogidas. Estarán todo el día en la plaza del Mercado, asando un ternero que repartirán por la tarde, en raciones con pan vino al módico precios de dos euros.
Lorenzo Ramos, secretario general de UPA Federal, explicó ayer hasta dónde ha llegado la situación: «Únicamente pedimos una garantía de que los precios de venta de nuestros productos cubran como mínimo los costes de producción». A este punto se ha llegado como consecuencia de un mercado «especulativo y sin control, acaparado por apenas cuatro empresas intermediarias que son las que se están forrando, porque estos productos para el consumidor final también resultan caros».
De esto último se deduce el apoyo de la UCR. Su presidente, Álvaro Granell, recalca que «el margen comercial actual es tan grande que hay espacio de sobra tanto para que los agricultores saquen más beneficio, como para que al consumidor le lleguen más baratos los productos». Por eso, exigen «una mesa de diálogo con todas las partes de esta cadena; porque con la alimentación no se debe especular».
Hasta ahora sólo han arañado una buena predisposición del Congreso para crear un código de buenas prácticas comerciales, con sello distintivo incluido. Y por ello, no ven fin a esta campaña «que es necesaria para que la gente sepa cómo están las cosas». Porque tres litros y medio de leche, hoy mismo, salen al precio de un cortado.

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