TRISTE REALIDAD DEL PILAR FUNDAMENTAL DEL MEDIO RURAL.

EL ÁREA DE LA MUJER DE COAG DEMANDA MÁS SERVICIOS EN EL MEDIO RURAL QUE PERMITAN CONCILIAR EL TRABAJO PROFESIONAL EN LAS EXPLOTACIONES AGRARIAS CON LA VIDA FAMILIAR

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Coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Mujer Rural, el próximo 15 de octubre
El Área de la Mujer de COAG alerta un año más sobre los vacíos legales que impiden el justo reconocimiento de la mano de obra femenina en el campo. Es por ello que tan sólo el 8% de explotaciones, son dirigidas por mujeres, a pesar de que el 37% de la mano de obra agrícola en Europa es femenina.

Las zonas rurales presentan una demografía muy débil y desequilibrada (baja densidad demográfica, población envejecida y masculinizada). La relativa escasez de equipamientos y servicios públicos (educativos, sanitarios, culturales, de atención social, etc) es efecto y causa a la vez de esta estructura demográfica que tiene unas  repercusiones muy negativas  para la conciliación de la vida laboral con la familiar. “Demandamos leyes de igualdad efectiva llevada a cabo en todos los territorios y que hagan especial hincapié en zonas más afectadas por situaciones desiguales como el medio rural”. A lo que ha añadido;  “consideramos necesarias medidas que permitan conciliar ámbito privado y laboral tanto a hombres como a mujeres, pero hay que tener en cuenta, que la carga histórica deja el cuidado de mayores, niños y dependientes en general, así como tareas del hogar, a las mujeres y esto en el medio rural se acrecienta”, ha apuntado Belén Verdugo, responsable del Área de la Mujer de COAG.

Las mujeres son las principales responsables del asentamiento de las poblaciones en los pueblos y del desarrollo rural, llevando en su trabajo la responsabilidad de las pequeñas empresas y pequeñas explotaciones familiares, a pesar de no contar con la titularidad de las mismas. “Demandamos el Estatuto Jurídico de la Agricultora que acabe con relegarnos siempre al epígrafe de “ayuda familiar” y la consiguiente discriminación que ello supone”, dice Belén Verdugo. Se trataría de poner en marcha un marco jurídico que potencie el papel de la mujer en la explotación agraria y logrando el reconocimiento de su actividad profesional y los derechos que le corresponden.

Esta visibilización del trabajo de la mujer en el campo tendrá efectos fundamentales en la política agraria, ya que,  a día de hoy, la titularidad es la única manera de figurar en los documentos bancarios, subvenciones, derechos acumulados, así de cara a la obtención de ayudas fiscales. También, la titularidad supone el derecho a la representación en los organismos asociativos y colectivos, de ahí la escasa presencia de mujeres en cooperativas y empresas donde ellas trabajan pero no ostentan cargos de responsabilidad. En este sentido, desde el Área de la Mujer de COAG se trabajará para que el próximo Real Decreto que se publicará para regular la titularidad compartida en el sector agrario sea lo más justo posible hacia el trabajo de las mujeres en agricultura y ganadería: “las mujeres somos conscientes de nuestra responsabilidad en la alimentación de los consumidores, estamos orgullosas de ser productoras y no queremos vernos obligadas a abandonar el medio rural como ha sucedido en múltiples casos, sino que se den las condiciones adecuadas para perpetuar la vida en el mismo”, ha afirmado Verdugo.

Asegurar en el futuro una alimentación de calidad a precios razonables en la UE pasa por la apuesta decidida de las distintas Administraciones por el modelo social de agricultura, cuya expansión dependerá fundamentalmente de una mayor participación de las mujeres en la esfera productiva-pública.

Más información:
Belén Verdugo, responsable del Área de la Mujer de COAG,  móvil 619 70 32 90
 
Fuente. Coag.org

2 Respuestas to “TRISTE REALIDAD DEL PILAR FUNDAMENTAL DEL MEDIO RURAL.”

  1. matriarka Says:

    A ver si ahora k tenemos Diputadas de Agricultura en Bizkaia y Nafarroa se nota algo en favor de nosotras, que falta hace.

  2. Mariluz Says:

    Hoy es el dia de la mujer trabajadora rural y no habeis dicho, ni publicado nada. He escuchado un repotaje interesante en el programa de Lapitz en Radio Euskadi. Las mujeres que trabajamos en el campo exigimos que se reconozca nuestro trabajo y dedicacion en las explotaciones y con la familia. Me fastidia encima de todo leer al Bonhamled que vivimos muy bien y nos forramos sin trabajar. Vaya morro tiene ese individuo. Pero por encima de eso esta que porque compran lo que nosotros producimos se creen que nos estan salvando la vida. ya me gustaria a mi vender directamente al ultimo cliente mis tomates y pimientos, sin duda ganaria mas de lo poco que me queda. Pero no nos confundamos que a la gente de la calle no le importa de donde llegan los tomates y las alubias si son mas baratos, enseguida te dicen que tu (nosotros) nos estamos forrando con las subenciones y nosotros a cayar, poner buena cara y seguir trabajando para que otras sanguijuelas se engorden y los consumidores nos critiquen.

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