Reforma de la PAC: hachazo a los intereses del sector agroganadero

logo_ehne.gifEHNE considera que la propuesta de la nueva Política Agraria Común, presentada por la Comisión Europea en Bruselas tendrá un impacto negativo sobre la agricultura y ganadería local. EHNE cree que la propuesta lanzada por el comisario Dacian Ciolos no conlleva ninguna solución a la situación actual. Entre otros aspectos, la reforma que entrará en vigor en 2014 no contempla medidas en la regulación de los mercados, ni de la cadena agroalimentaria y se fomenta la desregularización de los mercados.

EHNE rechaza la propuesta de la Comisión Europea porque profundiza en los errores que han llevado al sector agrario a la crisis actual: ayudas desligadas de la producción, desregulación de los mercados y liberalización del comercio agrícola, dando pie a la volatilidad de los precios y a la especulación (que para los agricultores y agricultoras está suponiendo precios a la baja y aumento de costes), y para una mayor dependencia del exterior en cuestiones alimentarias.

-Mercados y producción sin regulación: Las crisis sectoriales agrícolas reiteradas han puesto de manifiesto que sin regulación en la producción y en los mercados, sin instrumentos para impedir los excedentes estructurales o las escaseces, no se pueden estabilizar los mercados. Ahora bien, en la propuesta de la Comisión no se contemplan instrumentos públicos efectivos para regular y estabilizar los mercados agrarios. Por el contrario, se sigue adelante con la desregulación, proponiendo eliminar cuotas de producción (azúcar y leche) y derechos de plantación (viñedos). La UE debe cambiar el rumbo de su política de desregulación de los mercados y liberalización comercial y garantizar unos precios a los agricultores que cubran sus costes de producción.

-Acuerdos comerciales terceros países: La liberalización comercial de los intercambios agrícolas está detrás de la desregulación, especulación y volatilidad de los precios que está afectando a las producciones agrarias en los últimos años. Es imprescindible que todas las regiones del mundo dispongan de los instrumentos para garantizar su propio modelo de agricultura y alimentación en el marco de la soberanía alimentaria.

Además no se puede continuar con la hipocresía de aceptar importaciones de países terceros, sin ningún control ni exigencia en cuanto a normas ambientales, sociales, laborales y de calidad y seguridad alimentaria que la UE impone a sus propios agricultores.

-Cadena alimentaria: La propuesta no recoge una regulación efectiva para mejorar la posición de los profesionales del sector en la cadena de valor agroalimentaria. EHNE exige mayor transparencia en la cadena.

-Ayudas directas compensatorias: La propuesta de Reglamento de Pagos Directos de la Comisión Europea implanta un sistema de ayuda por hectárea o superficie, de forma que favorecerá a aquellas explotaciones con gran base territorial, mientras perjudicará a otras con poca base territorial y alta productividad. Por tanto se refuerza a la propiedad de la tierra en detrimento de los profesionales y activos agrarios y el modelo social de agricultura.

-Agricultor activo: También resulta decepcionante la definición de agricultor activo que propone la Comisión (aquel que por lo menos el 5% de su renta proviene del sector agrario, sin contar con la ayudas) ya que no va a tener incidencia en cuanto disminución del número de perceptores (1.000.000 en el estado español frente a 400.000 en el estado francés) manteniéndose una enorme diferencia en el nivel de pago por explotación dependiendo del estado miembro donde se ubique esta, siendo este hecho un importante elemento de distorsión de la competencia a nivel de comercio intracomunitario.
A todo ello se uniría que, según los cálculos realizados sobre la propuesta de perspectivas financieras de la UE, en el periodo 2011-2019 las ayudas comunitarias se verían reducidas un 17%.
Recordamos por último, que la propuesta de reforma presentada ayer por la Comisión y al contrario del proceso llevado en anteriores reformas, ha de ser consensuada con el Parlamento Europeo, de manera que la propuesta final sea una codecisión de ambas instituciones, lo que abre durante todo el año 2012 un espacio político de negociación muy importante donde EHNE va a estar presente tanto a la hora de trabajar con el los departamentos y los grupos parlamentarios para consensuar la futura PAC, como a nivel estatal a través de COAG o en el ámbito europeo a través de Vía Campesina y de la propia COAG con el objetivo de que esta reforma resulte lo menos lesiva posible para los intereses de los agricultores y ganaderos.

Escriba su comentario