Recuperan los restos del agricultor enterrado en una fosa de Ibias

arqueologos.jpgElcomerciodigital.com. Casi 72 años después de su asesinato, los restos de Pedro Pérez Cadenas pueden recibir digna sepultura. Ocho voluntarios de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) recuperaron el domingo sus restos de una fosa localizada en las inmediaciones de Oumente, una aldea ubicada a más de una hora en coche de San Antolín de Ibias, en la que fue enterrado el 4 de agosto de 1938 tras recibir un tiro en la cabeza.
El cráneo recuperado, que se encuentra en «bastante buen estado», presentaba «un orificio de entrada en un lateral, realizado con un arma corta. El habitual tiro de gracia», detalló el vicepresidente de la agrupación, Santiago Macías, que indicó que en las inmediaciones de la fosa también se encontró «la vaina de un Mauser, como si hubiesen hecho un fusilamiento».


Junto a los restos de Pedro Pérez Cadenas, al que se encontró con las botas puestas, también se hallaron «un espejo, un peine, un anillo, algunas monedas, clavos y un mechero de cuerda», objetos que serán entregados a sus descendientes después de que la ARMH realice las labores de identificación y análisis de los restos en su laboratorio de Ponferrada. No obstante, Macías destacó que la identificación ya está hecha: «Pedro Pérez tenía una desviación en un canino, un rasgo que también tienen sus nietos».
Este pequeño detalle ha llamado la atención de los voluntarios de la asociación, que también están sorprendidos por la rapidez con la que se han llevado a cabo los trabajos de excavación de la fosa: «La localizamos el sábado. Y el domingo, al poco de empezar, encontramos el cráneo bajo la raíz de un árbol», detalló el vicepresidente, que apuntó que «no estamos acostumbrados a tanta inmediatez» y admitió que temía que los trabajos en Ibias también se demoraran, ya que la fosa se encontraba en un terreno abandonado.
Homenaje
Pero las dudas no pesaban sobre sus descendientes: «Los testimonios eran muy claros», afirmó Cristina Rubio, esposa de uno de los nietos de Pérez Cadenas, que no ocultaba su emoción por el hallazgo. Y es que «nos costó mucho. Mi suegro, hijo de Pedro, intentó encontrarlo durante años y nos pidió que lo intentáramos nosotros y por fin se ha conseguido, gracias a la asociación», relató. Por eso, confía en que dentro de «tres o cuatro meses», cuando reciban los restos de este vecino de Villaoril, pueda celebrar un «pequeño homenaje» al que fue un agricultor asesinado por negarse a tomar parte en la Guerra Civil.
Por esto, con tan sólo 23 años, huyó al monte en compañía de otros vecinos de la zona. En los primeros días de agosto, fue localizado junto a otros dos compañeros que consiguieron escapar de los franquistas que los perseguían y, el día 4, fue asesinado y enterrado en la fosa. Cuatro días después, nació su segundo hijo.

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