Rechazo unitario del sector a la política forestal dela Diputación Foral Gipuzkoana

geroa txikiLa crisis entre la DFG y el mundo rural se acentúa en Gipuzkoa. Mientras el ecologismo radical se apodera de la institución foral. Un sector con un gran peso especifico en el mundo rural, como es el forestalista, manifiesta de una manera unitaria su rechazo a la deriva ecologista de la DFG, gobernada por Bildu. El detonante, la destitución del ex Director de Montes, Julian Unanue.

DFGNOTICIAS DE GIPUZKOA – La Asociación Forestal de Gipuzkoa (GEBE), junto a los sindicatos EHNE y ENBA, y los colectivos forestales y de aserraderos Arefor, Egurlandia y Secoma, criticó ayer la “falta grave de respeto hacia su persona, los diferentes agentes y la ciudadanía en general” que ha supuesto la destitución como director de Montes y Medio Natural de Julian Unanue por parte de la Diputación. El presidente de la primera de las agrupaciones, Joseba Arrieta, leyó durante una comparecencia conjunta un comunicado en el que solicitó al ente foral “más honestidad y transparencia” sobre el cese, y mediante el que pidió además la dimisión del diputado de Innovación, Desarrollo Rural y Turismo, ya que “no ha sido capaz de gestionar las presiones y quiere dar la espalda a todo un sector”.

Los firmantes de la nota sostuvieron haber “adoptado siempre una actitud constructiva” con el actual Gobierno territorial, “explicando los diferentes puntos de vista de los que en este país nos dedicamos a una actividad considerada como de las más sostenibles, la forestal”. “Trabajamos directamente la tierra con árboles diversos, que llevan mucho tiempo entre nosotros aunque no sean autóctonos, sin clasificar las especies de primera o de segunda”. El ya exdirector de Montes, Julian Unanue, “el único” en el ente foral “que entendía las necesidades del sector”, se alineaba con esta postura según los comparecientes, una actitud que, a tenor de lo expresado por estos, contrastaba con la de la propia Diputación. “Haciendo caso omiso a nuestras opiniones y reivindicaciones, los pocos pasos que ha dado han sido agresivos y sin consenso con los productores, afectando directamente a la competitividad del sector”.

Según reveló posteriormente Arrieta en el turno de preguntas, los firmantes del documento estiman que la postura foral se acerca en mayor medida a la de “determinados colectivos que han criticado las labores desempeñadas por Unanue”, y que “en vez de promover un equilibrio entre lo económico, lo ecológico y lo social, realizan un planteamiento muy centrado en la biodiversidad”. “La biodiversidad es importante, pero las políticas forestales deben marcarse como objetivo dar respuestas a las necesidades de la sociedad, que requiere unos materiales concretos. Para una política foral sostenible debe haber un equilibrio entre los tres pilares mencionados. Si no, el sector desaparecerá en breve”, agregó Arrieta, confirmando que la apuesta de los sectores más conservacionistas de Bildu por las plantaciones de frondosas en detrimento de los pinos supone el principal trasfondo del cese de Unanue y de la oposición sindical a los criterios de la Diputación.

Las críticas de los comparecientes al ente foral no quedaron ahí, y aludieron también al diputado de Innovación, Desarrollo Rural y Turismo, Jon Peli Uriguen. “Desconocemos si la destitución de Unanue es una decisión interna, si se ha cedido a las presiones de los colectivos citados o si la decisión se ha debido a cuestiones personales, pero lo que sí sabemos es que Uriguen no está a la altura que su cargo exige, si no ha sido capaz de gestionar las presiones y quiere dar la espalda a todo un sector”.

Por otra parte, en el sentido más económico de la actividad forestal, Arrieta censuró que determinadas ayudas forales para el sector han quedado suprimidas “sin consenso previo”. “Se han eliminado subvenciones para la replantación con coníferas. Se han retirado las aportaciones de sanidad forestal para evitar plagas. Nos han quitado las ayudas para la adquisición de maquinaria. Y han recortado la apertura de viales para el desembosque de madera”, censuró Arrieta.

En el documento publicado ayer, sindicatos y agrupaciones forestales subrayaron que los ciclos de su actividad “son muy largos, de en torno a 40 años”. “Así que cualquier decisión sobre política forestal, si no es consensuada, puede afectar negativamente por espacios de tiempo muy prolongados”, explicaron en la nota, que hizo hincapié en que las labores y las actividades en cuestión “afectan a más de dos mil puestos de trabajo directos” en el territorio. “¿Cómo es posible manifestar tanta preocupación por la pérdida de puestos de trabajo y tal desprecio hacia la pérdida de otros? ¿También existen categorías entre unos trabajadores y otros? La política del partido que sostiene la Diputación se basa solamente en las ideas de ciertos colectivos”, censuraron los comparecientes.

Finalmente, estos señalaron que, pese a que distintos partidos políticos han manifestado en los medios de comunicación sus opiniones sobre la situación generada tras la destitución de Unanue, “nadie” se ha dirigido a ellos para realizar ningún tipo de consulta. “Queremos invitarles a sentarse con nosotros, para que puedan escuchar cara a cara nuestros planteamientos, y para que conozcan lo que se le ha expuesto a la Diputación”, concluyeron.

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