Promesa Bizkaina. Con madera de campeón

fletxa.gifEL CORREO – Ha convivido con los hachas desde que nació. Su padre era aizkolari. A los cuatro años comenzó a hacer sus pinitos encima de un tronco con unos fabricados a su medida y a los ocho actuó por primera vez delante del público en el barrio de Artaun de su localidad natal, Dima. El domingo, tres lustros después, Aitzol Atutxa se convertirá en el primer vizcaíno en participar en la final del Campeonato de Euskadi de primera categoría en la era moderna de este deporte. A sus 23 años será el deportista más joven de la cita que tendrá lugar en la localidad navarra de Elizondo (12.30). Nunca antes Vizcaya había contado con un representante con tanto futuro en un disciplina dominada a lo largo de la historia por navarros y guipuzcoanos.

Atutxa es la esperanza vizcaína. El aizkolari que la provincia siempre quiso y que hasta ahora no había conseguido tener. Un deportista que se sale de los cánones que engloban a la élite de este deporte. Criado en el mundo rural, mamó desde pequeño las exhibiciones y campeonatos que disputó su padre. Jugó a fútbol y a pelota, pero en lo que más destacaba era en el corte de troncos. Por eso, a los 14 años decidió definitivamente dedicarse a este deporte. «A entrenarme en serio y a competir». Eso sí, sin olvidar los estudios. La experiencia le enseñó pronto «que de esto no se puede vivir. De hecho, todos los finalistas se ganan la vida con otra cosa». Él concluyó el año pasado Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Deusto y trabaja en la empresa familiar. «Los que estamos arriba podemos cubrir gastos; para los que no tienen un nivel mínimo es deficitario».

Practicar este deporte significa invertir en la compra de madera para poder entrenar y de hachas, que por lo general proceden de Australia. «Uno terminado con mango y todo puede rondar los 360 euros, y para empezar necesitas un mínimo de cuatro. Y luego está que te guste. Que cuando entre en tronco saque la astilla, porque para cada tipo de madera hay uno distinto».

Atutxa lidera el relevo generacional tan esperado. Vizcaya cuenta por fin con un representante de garantías. Viene bueno. Antes hubo otros como su propio padre, Kepa Atutxa, Julen Mendieta o Iñaki Beitia que intentaron colarse entre los grandes pero no fue posible. Él despuntó pronto. Asesorado por su padre y Amando Larrea se hizo con el título autonómico juvenil. Se midió con los mejores de su edad en torneos como el Hacha de Oro y ha sido el primero en llegar más arriba. Pero sabe que le falta mucho todavía. «Madurez como deportista, saber soportar la presión y depurar la técnica, sobre todo cuando el desgaste físico del cuerpo es mayor. La resistencia a los 23 años no es igual que con 30 o 40, que es cuando un aizkolari alcanza su plenitud. Aunque hay excepciones, todos los grandes campeones se han llevado las ‘txapelas’ con esa edad.

De cara a mañana está tranquilo. Ha cumplido el objetivo marcado para esta temporada, que era entrar en la final. El año pasado se quedó a 23 segundos. Será el más joven. El siguiente en edad le saca 16 años. Le espera un maratón: Cuatro troncos de 72 pulgadas, otros cuatro de 60 y el mismo número de 54. «Es el Tour del hacha. Todos quieren llegar a ella, pero cuando lo consigues impone». Accede a la final sin más presión que la de hacer un buen trabajo. «Mostrar lo que he estado preparando. En principio voy más tranquilo porque no tengo nada que perder». Sin embargo, el temor a no lograrlo suele pasar factura en forma de nervios a controlar, sobre todo los días anteriores. En una prueba de resistencia, además de la preparación, también influye el factor suerte. La calidad de la madera y la aparición de nudos dentro del corte puede arruinar el trabajo de un aizkolari. «Puedes perder de 20 a 40 segundos hasta que logras salvarlo, incluso hasta romper el hacha». Atutxa es realista de cara al resultado que pueda obtener en el campeonato. De inicio se descarta para estar entre los tres primeros. «Para eso hace falta más experiencia de la que yo acumulo en estos momentos». Desde su punto de vista la disputa estará entre Floren Nazabal, que a pesar de arrastrar problemas físicos finalmente lo disputará, José Mari Olasagasti, actual poseedor del título, López Azpilikueta y Azurmendi. «Creo que Txapartegi y yo pelearemos por las dos últimas posiciones».

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