Observaciones de Federación de Cooperativas Agrarias de Euskadi (FCAE) ante la coyuntura de precios en los sectores de cereales y ciertas producciones ganaderas

Además del incremento de la demanda y de la reducción de la oferta hay que señalar además el incremento de los precios que han experimentado en los principales inputs agrarios y que se ha traducido en un importante incremento en los costes de producción. En este sentido hay que reiterar los efectos derivados del incremento del precio del petróleo, que ha repercutido en los carburantes, los fertilizantes, los plásticos y que ha tenido un efecto indirecto en todo lo demás. También hay que señalar el incremento sustancial que han experimentado las semillas, los productos fitosanitarios, etc. Por otra parte hay que resaltar que muchos productos agrícolas y ganaderos no han podido repercutir ese incremento de lo costes (determinadas frutas y productos hortícolas, ovino y caprino, bovino, porcino, etc.).

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Mensaje a los consumidores

Identificadas las que, a juicio de FCAE, son las principales causas de la situación del incremento de los precios de los cereales y de determinadas producciones ganaderas, conviene también afirmar contundentemente que la alerta generada en los consumidores no está justificada, habida cuenta de que si el incremento de los precios en origen se trasladase a lo largo de la cadena atendiendo únicamente al efecto del aumento de los precios en origen, el efecto sería muy limitado, ya que éstos representan una parte mínima de los precios pagados por los consumidores.

Para corroborar lo que estamos diciendo basta un ejemplo sencillo. Un hipotético incremento del trigo panadero del 40% supone 0,1€/kg, de trigo. Si tenemos en cuenta que con un kg de trigo se producen 5 barras de pan, el efecto sería de 2 céntimos de € por barra, cifra muy alejada de la que están anunciando los panaderos a los medios de comunicación.

Por otra parte en el caso de la leche la situación responde a un desajuste entre la oferta y la demanda y no tanto a una traslación del incremento de los costes derivados del encarecimiento de los piensos, porque también se han encarecido para otras producciones ganaderas y no han podido repercutir este incremento en sus precios (caso del ovino, caprino, porcino, etc.).

No se puede ocultar que la liberalización de los mercados y el abandono o limitación de los instrumentos para su regulación tienen como consecuencia oscilaciones en la oferta y en los precios de los productos agrarios que no pueden ser contenidos por la Administración como en el pasado, ni tampoco por el sector, al menos en el corto plazo y nos lleva a situaciones como las que estamos sufriendo en la actualidad y que ya algunos habíamos anticipado que se podían llegar a producir.

Acciones emprendidas por las cooperativas

Finalmente, FCAE quiere dejar claro que las cooperativas están atendiendo a sus clientes como viene siendo habitual, poniendo a su disposición las cantidades que obran en su poder, eso sí, de forma escalonada para evitar situaciones de desabastecimiento en los últimos meses de la campaña, estrategia absolutamente razonable y lógica. En este sentido podemos afirmar que las principales cooperativas españolas están vendiendo más de un 10% de su producción cada mes, es decir, a estas alturas han vendido un tercio de su cosecha, lo cual es absolutamente normal y corresponde al porcentaje de todas las campañas.

Pero es que además, con el interés de garantizar un suministro estable las principales cooperativas cerealistas han constituido un grupo de comercialización con el objetivo de tener un “pool” de producción a disposición del grupo, de tal forma que una eventual reducción en la cosecha en una determinada región de producción pueda a los clientes ser compensada por este pool y se garantice así el abastecimiento continuado.

Por otra parte y para dar una mayor transparencia y agilidad a las operaciones comerciales, las cooperativas y los almacenistas han ideado un modelo de contrato “CONVENCER”, que aportará una mayor seguridad a las partes contratantes y evitará controversias entre proveedores y clientes, con el fin de promover una política de abastecimiento a largo plazo que aporte seguridad a todo el sistema.

Para terminar conviene también mencionar el importantísimo papel que están desarrollando las cooperativas en la mejora de la competitividad de la producción de sus asociados, circunstancia que nos permite ser optimistas en un futuro inmediato en la medida en que se contribuye a trasladar de una forma mucho más ágil y eficiente a la producción los impulsos y demandas del mercado y de los consumidores.

Fuente. Agroinformacion.com

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