Nula apuesta política para el sector primario alavés en 2014

logoUAGANi el pacto fiscal ni el presupuestario asumen las necesidades del agro

Terminando 2013 y en la semana que se va a escenificar la aprobación de los presupuestos forales para el curso que viene, UAGA quiere mostrar a la opinión pública el nulo interés que los responsables políticos manifiestan para con el sector primario. Ni el pacto presupuestario alcanzado por el PP y el PNV, ni el fiscal –entre PNV, PSE y PPasumen los retos a los que se enfrentan las explotaciones agroganaderas del Territorio.

Comenzando con el pacto fiscal, a pesar de venderse como un gran acuerdo para unificar la fiscalidad en los tres territorios, la realidad es que en el sector agrario vasco no se va a aplicar, lo que nos deja en desventaja competitiva. Desde hace muchos años el sector en Álava aceptó eliminar el sistema de tributación por módulos, asumiendo el de “Ingresos menos gastos”. Con ese sistema, los pagos compensatorios de la PAC tributaban al 50% y hasta el año pasado se reconocían unos gastos de difícil
justificación del 35%. Pues bien, lejos de aunar la situación de los tres herrialdes, nos encontramos que, aunque Gipuzkoa y Bizkaia van a eliminar el sistema de módulos, dejarán exentos de tributación los pagos de la PAC. Por lo que se refiere a los gastos de difícil justificación, asumen un 35%, mientras que en Álava esa cifra se rebaja al 25%. Así las cosas, se demuestra la diferente vara de medir entre los territorios, así como el afán recaudatorio de nuestra Hacienda, ya que Álava recibe más del 50% de los pagos de la PAC de la Comunidad Autónoma, lo que supone entre 24 y 28 millones de euros. En definitiva, los partidos políticos han obviado las necesidades del sector agrario en Álava y lo que han vendido como un gran acuerdo común se convierte en discriminación para algunos.

Esta forma de actuar indigna más cuando vemos que mientras la recaudación en la Hacienda alavesa, en lo que se refiere al sector, va a ser superior por no cumplir el pacto fiscal, ese dinero no va a revertir en el agro, ya que la dotación del departamento disminuye en los presupuestos. Y es que, a la espera de los mínimos cambios que se puedan plantear en las enmiendas parciales presentadas, el proyecto foral de presupuestos vuelve a rebajar el peso del departamento de Agricultura a mínimos. Mientras que el presupuesto propio de Diputación (excluyendo gastos de personal y compromisos institucionales) se
incrementa en un 6,88%, el de Agricultura disminuye en un 2,72%. Se trata de un proyecto muy continuista, con muy poco apoyo hacia el sector en inversiones ni medidas estratégicas: reducción de un 10,5% la partida de mejora y modernización de explotaciones agrarias, de un 20% en el cese anticipado, ni una sola partida específica para el sector de la patata; ni siquiera el sector vitivinícola, la estrella para la
Diputación, cuenta con partidas específicas destinadas directamente a producción. En definitiva, con todo ello desde UAGA constatamos lo que venimos denunciando en los últimos tiempos: los partidos políticos y la Diputación en particular tienen al sector primario como a ciudadanos de segunda, ninguneando con los
hechos –que no con las palabras- la importancia estratégica de la agricultura y la ganadería en el Territorio. Ante esta situación el sector debe reaccionar y exigir un cambio de rumbo. Frente a la desidia general de la sociedad es necesaria más que nunca la unión y la alianza entre todos para hacer frente a la irresponsabilidad política y solicitar estrategias decididas que permitan mirar al futuro con otra perspectiva.

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