NAVARRA. Milagro confirma la pérdida de más de la mitad de la producción de la cosecha de cereza

EscudoNavarra.gifLas variedades tempranas fueron las más afectadas por las lluvias de abril y mayo- Los agricultores estiman que cerca de 300.000 kilos se agrietaron o pudrieron en el árbol sin poder recolectarse.

Una cosecha normal en Milagro suele traer alrededor de 550.000 kilos y los agricultores calculan que han dejado de recolectar unos 300.000 kilos. “La campaña de la cereza, como el tiempo, ha sido inestable y muy mala”, comentaba ayer Esteban Garijo Pérez, alcalde de Milagro y productor. “La lluvia nos hizo mucho daño y según los datos recogidos más de la mitad de la cosecha se nos ha perdido. Los cálculos definitivos no están confirmados, pero rondará los 300.000 kilos, que es más de la mitad de lo que se recolecta normalmente”, añadió el edil milagrés.

La variedad temprana ha sido la que más acusó el mal tiempo. “Cuando el fruto está casi maduro se necesita sol, Cierzo si quieres, y poca lluvia. Esta primavera ha sido todo lo contrario y ha habido agricultores con campos de variedad temprana que han perdido el 100% de su cosecha”, aseguró.

Sólo la variedad tardía

Garijo destacó que sólo las variedades tardías como la Lapins, Swet Gaheart y otras como la Pinta han conseguido salvarse del desastre. Las pérdidas en dinero podrían ascender a unos 500.000 euros, teniendo en cuenta que en el mercado el agricultor cobró una media de 2 euros el kilo.

No obstante, el productor de la cereza de Milagro tiene por costumbre asegurar su cosecha para evitar pérdidas totales por las inclemencias climatológicas. “Los seguros agrarios para la cereza cubren daños ocasionados por el agua, el pedrisco o heladas. Se trata de una de las coberturas especiales que tiene este producto porque es muy sensible al tiempo. Con todo, los seguros ya se sabe que tienden a valorar los daños a la baja”, confesó.

Por otra parte, Esteban Garijo lamentó que en la IX Fiesta de la Cereza que celebró Milagro el pasado 15 de junio los visitantes tuvieran que adquirir un producto de bastante peor calidad al de años precedentes. “Me lo ha dicho mucha gente, que a pesar de que la calidad de la cereza era sensiblemente inferior, al final se vendió toda, aunque también es cierto que se puso a la venta menos kilos que en ediciones anteriores”, aseguró.

Garijo, incluso, recordó que durante la celebración de los actos llovió. “La semana anterior a la fiesta temí que ésta se tuviera que suspender porque el tiempo no dejaba ir al campo a recoger la cereza. Menos mal que dos días nos hizo buenos y se pudo recoger algunos kilos. No conocía una primavera tan lluviosa desde hace muchísimos años”, señaló.

Pese al desastre de esta campaña, la cereza seguirá siendo la seña de identidad del pueblo. “Milagro sin cerezas no podría existir. El agricultor a veces se desespera, pero se le pasa el disgusto y sigue adelante , concluyó”.

Fuente. DIARIO DE NAVARRA

Foto. GEROA

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