Navarra blinda sus fronteras ante la lengua azul suspendiendo los movimientos de las explotaciones

La Comunidad Foral responde así a la situación de grave alerta en la que se encuentra después de que se hayan detectado los primeros casos de la enfermedad en la vecina provincia de Guipúzcoa. Las muestras de sangre sólo se realizarán en bovinos.

El departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra ha comenzado hoy a tomar muestras de sangre, así como a realizar análisis clínicos al ganado bovino y ovino de la comunidad. El objetivo es determinar si realemente existen casos de lengua azul en Navarra.

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Estos primeros análisis están teniendo lugar, inicialmente, en la zona de Navarra más cercana a Oiartzun (Guipúzcoa), donde se encuentra el área de influencia más peligrosa de contaminación de la enfermedad, después de que se hayan detectado ya los primeros casos de lengua azul en la comunidad vecina.

La consejera de Desarrollo Rural, Begoña Sanzberro, explicó ayer que las muestras de sangre se tomarán sólo en bovino, ya que en ovino son suficientes unos análisis clínicos, debido a que la enfermedad se hace más patente en este ganado.

La consejera aseguró que sólo serán necesarios dos días para que los laboratorios tengan en su poder los resultados, “y eso va a dar las primeras respuestas de cómo estamos, y a partir de ahí vamos a ir extendiendo la mancha de muestras a lo largo de toda Navarra”.

Según afirmó la titular del departamento de Agricultura y Ganadería, el área de influencia más sospechosa afecta a 20 kilómetros, mientras que existe una segunda área de restricción de 100 kilómetros y otra área de 150 kilómetros, por lo que, esta situación afecta a toda Navarra.

El ejecutivo foral ya ha suspendido los movimientos de ganado, tanto para vida como para sacrificio. La consejera aseguró que ahora queda la “difícil tarea de trabajar para que los movimientos sean autorizados puntualmente”.

“Hay que valorar cómo vamos a hacer posibles esos traslados”, porque es muy poco probable que los veterinarios puedan ser capaces de inspeccionar todas las cabezas, resaltó.

Probablemente “contaremos con los ITG y estamos analizando la posibilidad de recurrir a veterinarios privados que trabajan a pie de granja y que también son buenos profesionales”.

Sanzberro explicó que, aunque en estos momentos no conste ningún caso en Navarra, el Gobierno “trabaja como si ya existiera”, pero recalcó que la lengua azul “es una enfermedad que no tiene una incidencia patológica mayor que cualquier otra enfermedad”. “Estamos hablando de una enfermedad cuyos síntomas remiten en dos semanas y los animales se curan”, dijo.

Según detalló la consejera, la enfermedad “no tiene ninguna trascendencia para los productos que salen al mercado, pero tiene trascendencia comercial y económica para los ganaderos, por las restricciones al movimiento”.

Fuente. Agroprofesional.com

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