Miembros de EHNE Gipuzkoa denuncian la situación “crítica” de este sindicato

logo_ehne.gifABC – El sindicato EHNE de Gipuzkoa atraviesa una “situación crítica” debido a “las discrepancias” existentes en torno a “la política agraria y el modelo organizativo” que han llevado a la mayoría de su ejecutiva a dimitir y a demandar la convocatoria de un congreso para reconducir la situación.

Una treintena de baserritarras de EHNE, entre ellos exdirigentes de esta central como Maite Aristegi, Marije Intxausti e Iñaki Lazarobaster, han explicado hoy en una rueda de prensa en San Sebastián que estas diferencias dentro del sindicato afectan únicamente a Gipuzkoa, donde calculan que hay unos 1.200 afiliados.

Itziar Arkonada y Joxi Azpillaga han actuado como portavoces del grupo y han relatado, íntegramente en euskera, la “grave situación que atraviesa el mayor sindicato agrario” que existe en Gipuzkoa en el que al parecer sus integrantes defienden “modelos” diferentes dentro del sector primario.

Han aclarado que “no se plantean una escisión” sino la puesta en marcha de un “debate serio” para que EHNE Gipuzkoa “tenga la oportunidad de reestructurarse”, ya que “no ha sabido adaptarse a los cambios, ha dejado de ser atractivo para los nuevos activos y no es una herramienta demasiado útil para defender la agricultura”.

Las discrepancias, según han explicado, se remontan a 2008, cuando EHNE puso en marcha un congreso para su renovación, tras “diversos conflictos” internos, lo que dio lugar a una nueva dirección, conformada por personas que tenían poca relación hasta entonces con el sindicato.

De esta manera, “las generaciones más jóvenes tomaron el relevo para superar así las diferencias” aunque, transcurridos cinco años, se repite la “misma incapacidad de superar conflictos”.

Según su versión, para paliar esta situación, la última junta directiva convocó una asamblea extraordinaria, en la que se aprobó la celebración de un nuevo congreso para noviembre en el que se iban a presentar dos ponencias, aunque finalmente se acordó retrasar seis meses el simposio para unificar posturas y entenderse “mutuamente”.

Han asegurado que, a pesar de este intento, nuevamente han aparecido “los mismos obstáculos” y no se ha alcanzado ningún acuerdo.

“No existe voluntad para que se dé este debate. A pesar de haber transcurrido seis meses seguimos sin congreso y sin poder presentar las ideas de manera democrática, ya que nos ha sido negada la participación”, han denunciado.

Han señalado que en total han dimitido seis miembros de los once que integran la ejecutiva guipuzcoana, compuesta ahora sólo por cuatro personas, ya que una al parecer no participa en la misma.

Insisten en la urgencia de convocar un congreso porque, a su juicio, una ejecutiva de cuatro miembros no está capacitada “para tomar decisiones ni para representar a su dirección”.

Escriba su comentario