Medio Ambiente aconseja presentar pelo de lobo para cobrar los daños

El ataque en San Adrián del Valle reaviva agravios en el trato a los ganaderos, según el territorio
 
Los propietarios de la granja de ovino de San Adrián del Valle atacada el pasado fin de semana por los lobos reconocen complicado cobrar los daños por parte de Junta, administración que protege a estos cánidos.

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La normativa complica de forma extraordinaria cualquier tipo de indemnización para saldar el valor de las cuarenta ovejas que mató el lobo en el ataque. El principal problema es el agravio con respecto a otras zonas por tratarse de un territorio que no figura como lugar de especial protección por la presencia de ejemplares de lobo. Aunque existe un precedente en el que un ganadero logró que la administración autonómica le resarciera de las pérdidas que el lobo causó en su rebaño: fue en Zamora, pero con una sentencia judicial de por medio.

El dueño de la explotación de assaf mermada por el lobo siguió todos los pasos legales: acudió al juzgado para denunciar los hechos. Aunque parece algo complicado que logre satisfacer una de las sugerencias de los funcionarios de Medio Ambiente que la Junta envió a la explotación para levantar acta de la visita nocturna del lobo a la nave de ovino de ordeño que, además, está situada en la misma raya del casco urbano de San Adrián. Para apoyar que fueron ejemplares de lobo los culpables de las cuatro decenas de cadáveres debe de lograr pelo de este especie en algún punto de la explotación. La empresa parece imposible, al no existir un vallado de alambre por el que el los animales que protagonizaron el ataque dejaran restos biológicos.

Este ganadero de San Adrián, que gestiona una explotación de ovino de leche con más de cuatrocientas cabezas, se enfrenta ahora a unas pérdidas iniciales de 12.000 euros, ante los cuarenta ejemplares muertos. A esta cantidad se debe sumar la leche que pierde en cada ordeño por la merma del censo, además de la reducción del resto de los animales que ordeña que han bajado la producción después del ataque por causa del estrés.

Además, se han contabilizado ya varios abortos en la explotación que se achacan a las consecuencias de la visita de los lobos durante la pasada madrugada.

La excepcionalidad de este ataque destaca por la osadía de los animales de saltar una puerta y una valla de hierro para acceder al interior de la explotación, protegida por muros exteriores de ladrillos.

Además de esta incidencia, el sur de la provincia de León recoge otros episodios recientes que tienen como protagonista al lobo en una zona en la que hasta la fecha no se había dejado notar.

Las últimas incidencias de los lobos sobre la ganadería en León se habían localizado en la ribera del Condado. Los ganaderos piden una legislación más ágil para lograr que la Junta responda de los daños de este animal protegido.

Fuente. Diariodeleon.es

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