Malestar en Medio Ambiente por su inclusión en Agricultura

elena_espinosa.jpgSi el poder de un ministro se mide por la gente importante que acude a su toma de posesión, Elena Espinosa manda ahora mucho. Al acto de constitución del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Marino y Rural acudieron los dos vicepresidentes del Gobierno, Pedro Solbes y María Teresa Fernández de la Vega, o el ministro de Industria, Miguel Sebastián, entre otros.

En la distribución de los altos cargos en el acto ya se veía que el ministerio híbrido nace partido. Los representantes de la etapa de Narbona en Medio Ambiente se situaron a un lado del majestuoso salón de la sede de Agricultura a rumiar su mala suerte. “Es un día triste”. “Es una absorción, no una fusión”. “Un paso atrás”. “Volvemos al pasado”. Fueron algunas de las frases que se escucharon en el sector procedente de Medio Ambiente.

Éstos, que aparecían claramente derrotados, recelan de que el departamento vuelva a integrarse en Agricultura -como estuvo hasta 1996- y, sobre todo, de que ese nuevo macroministerio esté en manos del equipo de Elena Espinosa, con el que han mantenido roces con el agua, la caza, la sobrepesca y hasta los transgénicos. A la preocupación por su futuro se añadía la estancia en una sede que no es la suya. En Agricultura mantendrá su despacho Espinosa, ya que es mucho más señorial que el ala de Nuevos Ministerios que ocupa Medio Ambiente.

En el otro extremo de la sala, y sin apenas mezclarse, los cargos de Agricultura tampoco estaban del todo satisfechos. Han engullido un ministerio con 8.000 empleados (por 2.000 de Agricultura), sí; pero han perdido la denominación. Que falte la palabra Agricultura en el letrero les parece una pérdida, porque el ministerio se fundó en los años 30.

Además, los funcionarios no sabían cómo será el acrónimo que defina al nuevo superdepartamento, con competencias en Agricultura, Ganadería, Alimentación, Cambio Climático, Biodiversidad… y además se le suma Salvamento Marítimo y la lucha contra la contaminación en el mar.

Fuente. Elpais.com

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