Los trabajadores portugueses evitan la vendimia por el temor a las mafias

logoUAGALa vendimia que comenzará dentro de unas tres semanas será diferente a las anteriores. En los últimos años, los ciudadanos portugueses representaban un importante porcentaje de los temporeros que acudían a la Rioja Alavesa para la recogida de la uva. Sin embargo, esta campaña su presencia será menor. Los ciudadanos lusos asocian La Rioja con explotación y mafia, y por eso evitan poner el pie en un lugar que, a su juicio, tiene oscuras credenciales.

Ocurre a raíz de la ‘operación Libertad’, que el pasado mes de abril desarticuló una red mafiosa portuguesa que esclavizaba a tres mil temporeros de ese país en Álava, La Rioja, Navarra y Aragón. El éxito policial, que se saldó con la detención de treinta personas, fue fruto de años de investigación por parte de la Guardia Civil y la Policía Judicial lusa, dirigidas por la Fiscalía de Oporto. Una sola familia dirigía esta red delictiva, que trasladaba a los infelices en furgonetas, los hacinaba en habitáculos insalubres y se quedaba con buena parte de sus sueldos, ya que eran ellos los que abrían las cuentas bancarias de los trabajadores. Por si fuera poco, les enviaban prostitutas cuyos honorarios pasaban a formar parte de una deuda que, en ocasiones, dejaba a los temporeros en números rojos.

 Sin mano de obra

Según explica el comisario de la Ertzaintza en Laguardia, Celes Garrido, la operación tuvo un brutal impacto mediático en Portugal, país que se vio conmocionado por semejante historia. «A raíz de todo eso, ya nadie quiere venir aquí», explica el ‘nagusi’ de la Policía vasca. Y eso hace temer por la disponibilidad de mano de obra para la ya próxima vendimia.

Para paliar la situación, desde el sindicato agrícola UAGA se ha contratado en origen a 500 temporeros procedentes mayoritariamente de Marruecos y Rumanía. Sin embargo, en la Rioja Alavesa se necesitan entre 2.000 y 2.500 braceros, según las estimaciones de la organización agraria.

La pregunta es, ¿habrá problemas para cubrir las necesidades de mano de obra? Según José Antonio Ugarte, presidente de UAGA en la comarca vitivinícola alavesa, «aún es pronto para saberlo». Algunos productores como él no esperan sufrir inconvenientes porque, año tras año, contratan a las mismas familias, que ya han comprometido su asistencia. Además, podría paliar la falta de temporeros el hecho de que, como se prevé, la vendimia se haga de forma escalonada. Es decir, que comience en ciertos municipios primero y que dos semanas después, cuando arranque en otros, los mismos trabajadores que comenzaron en los primeros se desplacen a los siguientes.

Por otra parte, dice Ugarte que «tendrán problemas los que tienen algo que esconder». El comisario Celes Garrido incide en esta idea y culpa de la situación que allana el camino a las mafias a «los empresarios de aquí que sólo quieren pagar poco y no tener problemas». Son ellos quienes accedían a contratar a los trabajadores explotados sin importarles las condiciones a las que los tenían sometidos los mafiosos.

 Ahora, tras la desarticulación de la red, «la situación está tranquila», según la Ertzaintza. Este año la Policía vasca ha intensificado la vigilancia para evitar abusos y no ha detectado nuevos casos de explotación. Sin embargo, reclama una mayor implicación de la Inspección de Trabajo, que justifica su aparente pasividad en «la falta de personal» para llevar a cabo su labor fiscalizadora.

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