Los temidos cormoranes llegan a los ríos

Gd_cormoran_etendant_ses_ailes.JMFivatDIARIO DE LEON – En los últimos días tanto los aficionados a la caza de aves acuáticas, como los pescadores que frecuentan los cursos bajos del Esla, Orbigo o Sil, han podido apreciar pequeños bandos de cormoranes desplazándose a media altura en la clásica «V» que forman al viajar desde los dormideros. Bien es verdad que algunas parejas no llegan a emigrar nidificando en las proximidades de las grandes presas de Bárcena en el Sil o Riaño en el Esla.

El grueso de aves, afortunadamente, todavía no ha llegado, pero muy pronto se verán formando una piña en las choperas de la confluencia del Bernesga y Torío. Tal vez la Administración debería obligarles a sacar la licencia de pesca y advertirles que deben pescar «sin muerte».

La especie de cormorán que desde hace pocos años frecuenta los ríos leoneses es la más universal, el denominado cormorán grande. De color negro brillante posee un largo cuello con cabeza prolongada que acaba en un pico muy afilado de punta ganchuda. La base del pico es de color amarillento. Habitual de las costas de Europa, Asia, América del Norte, Africa y Australia, solo en ocasiones penetra en los grandes ríos ya que no es un ave de agua dulce. Extraordinario nadador es también un formidable buceador, aunque su resistencia bajo el agua no es mucha. De su habilidad para la pesca da fe el hecho de que en China y Japón se las domestique utilizándolas para pescar. Para ello se las coloca un anillo en la parte inferior del cuello que les permite respirar pero no tragarse los peces, salvo aquellos que no tienen valor en el mercado. Habitualmente nidifica en las costas rocosas, pero también en los árboles.

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