Los lunes sin estrellas del pop

OVEJA_NEGRA.jpgLo más ecológico… ¿que no haya vacas?

Ahora resulta que los ecologistas de Reino Unido han puesto en marcha una campaña: “Los lunes sin carnes”, con la que pretenden frenar el consumo para reducir las emisiones de gases que las vacas producen y que dañan a la capa de ozono.

El penúltimo en unirse a esta curiosa campaña es Paul McCartney, cuyos viajes a lo largo del mundo a partir de ahora supongo que los hará en bicicleta en lugar de en los cochazos que gasta o jets privados, además de prescindir de otros muchos lujos que van contra el calentamiento global o el despilfarro de energía, por lo que se me ocurre que en lugar del despliegue de luces de los que hace gala en sus conciertos podría alumbrarse con velas. Si nos ponemos a salvar el planeta nos ponemos. Lo contrario es oportunismo desfasado de millonario excéntrico. Permitido y alentado por la ONU, que debe tener pocas cosas de las que ocuparse.

Yo no digo que no haya que poner medidas para reducir las emisiones de gases invernadero de las vacas, pero para ello la ONU podría financiar proyectos de investigación en lugar de unirse a teorías que atentan contra la supervivencia de millones de familias –gran parte con escasos recursos- que viven de la ganadería en todo el mundo. Y se me ocurre que le podía pasar el cepillo a McCartney, que no llega precisamente achuchado a fin de mes.

LA OVEJA NEGRA

2 Respuestas to “Los lunes sin estrellas del pop”

  1. Tarratian Says:

    La conveniencia (por motivos ambientales) de suprimir la cría de vacas no debería basarse en algo tan dudoso como el balance de metano, sino en un hecho ecológico, de primero de ecología, vamos: una hectárea de terreno destinado a producir vegetales es capaz de alimentar a más población humana que la misma superficie dedicada a producir carne. Es decir, si nos fuéramos vegetarianos estrictos deberíamos humanizar algo así como 10 veces menos extensión de tierra que si fuéramos carnívoros estrictos. ¿A qué esperamos para comer menos carne? ¡Si hasta los médicos están de acuerdo en que comemos demasiada! (en occidente, se entiende)

    El metano que dejaran de producir las vacas lo producirían en la misma o muy parecida proporción otros herbívoros que consumieran el pasto. Fueran éstos conejos, ratones, ovejas o insectos. Dista mucho de estar claro el balance cuantitativo.

  2. geroa Says:

    Como en casi todo hay que buscar el equilibrio. En la alimentacion y en la producción animal. Creo que tienes razón, pero en zonas como la vasca y limítrofes donde la agricultura tiene muy poca incidencia, la ganadería hace una labor muy importante limpiando montes y por ejemplo disminuyendo el riesgo de incendios.

    Ayer vi en tele5 un documental sobre la desertización de la península y me dejo bastante preocupado. Aunque se salga del tema me parece mucho mas importante que el de las vacas, por cierto muy “aprovechado” por los animalistas.

    Volviendo al tema de la agricultura en Euskadi, algún día me gustaría tratar modalidades alternativas que influyesen el la alimentacion de especies motivo de caza. Podría ser una alternativa para los baserritarras vascos y tengo oído algo que los franceses nos llevan años de adelanto. Hablo de perdices rojas, pardillas, anatidas, incluso rebecos y cabras monteses. ¿Realidad, ficción, utopía entre cazadores, ganaderos, agricultores y consevacionistas?

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