Los ganaderos, desprotegidos el fin de semana en daños del lobo

rodeiro.jpgLavozdegalicia.es. El lobo no tiene horarios. La Xunta sí. El fin de semana en Rodeiro fue una carnicería. Una finca de Javier Hermida, pegada a las casas del núcleo, registró un ataque que finalmente dejó 16 ovinos muertos y dos heridos, cuatro corderos y catorce ovejas, que fueron descubiertos el sábado por la tarde en plena faena del lobo. Sobre la misma hora, el domingo, el ataque fue en otra finca, ésta incluso mejor cerrada que la anterior, con resultado de una oveja muerta y otra herida. Incluso en la madrugada del lunes también se estima que el fue el lobo quien mató un perro de caza de un vecino en zona próxima a una de las fincas en que fueron atacadas las ovejas. El lobo no descansó en todo el fin de semana. Además de los ataques en que sacrificó tantos ovinos retornó al lugar para seguir cogiendo piezas y llevarse animales.


Como la Xunta tiene horarios y al menos en este capítulo no está operativa de vienes a mediodía a lunes por la mañana, el ganadero no pudo tramitar la denuncia hasta ayer. El decreto fija 24 horas de plazo para dar parte pero en fin de semana resulta imposible.
Pero es más grave. Los ganaderos están desprotegidos más allá de que no exista manera de defenderse del lobo, de entender que las indemnizaciones son insuficientes y hasta de que haya quien vea al dueño de las ovejas como enemigo del lobo. Está desprotegido porque cuando llega la inspección oficial el lobo ya se llevó algunas reses y los inspectores si no ven el cuerpo de la oveja no pueden certificar que murió y, por tanto, el ganadero no recibirá indemnización.
Frustración e impotencia
Es el caso del fin de semana en Rodeiro. De las 17 reses muertas que fue contabilizando el ganadero y denunció a primera hora del lunes, los técnicos de la Xunta solo pudieron certificar las que estaban allí y eran cinco menos: tres corderos y dos ovejas. Durante el fin de semana se las fueron llevando los lobos. Hacer guardia o llamar al notario es más caro que la indemnización y la desatención del fin de semana de la Xunta tampoco sería justificante. Así que al ganadero de Rodeiro desde la desprotección oficial las cuentas aún le salen peor. Le estimaron daños por 1.100 euros. Su valoración eleva el daño a un mínimo de 2.000 euros.
La frustración y la impotencia del propietario de los animales van mucho más allá. Se mide en resistencia y está a punto de claudicar y olvidarse de ovejas después de tantos ataques acumulados y de tanto tanta inversión en vallado.
 

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