“Los buitres tienen hambre y eso les está haciendo ser más atrevidos”

Noticiasdenavarra.com. El secretario del colectivo ecologista Gurelur, Antonio Munilla, ha participado desde 1974 en la elaboración de los censos de buitres que nidifican en Navarra. Durante 11 años se dedicó a la recuperación de la especie en el centro de Ilundáin, donde pasaron por sus manos más de 1.500 ejemplares. Afirma que los buitres están pasando hambre, pero que no son necesarias medias extraordinarias, sólo un retorno a la gestión que se realizaban en el pasado de la carroña y las carroñeras.

¿Hay indicios de que puede estar cambiando el comportamiento de los buitres?

Los buitres siguen haciendo lo que han hecho toda la vida. Lo que ocurre es que, como hay menos comida, el hambre les hace ser más atrevidos y están entrando a ganado al que antes no entraban, porque tenían suficiente alimento con menos esfuerzo.

¿A qué se refiere cuando dice que son más atrevidos?

Los buitres se están metiendo en explotaciones ganaderas. El buitre es un animal muy cobarde, pero ahora en cualquier explotación ganadera se pueden ver buitres que entran a ver qué pueden pillar: una oveja herida, una oveja pariendo… También se les ve entrar a los hayedos a comerse una vaca o una yegua que ha muerto. Eso lo hace el hambre.

¿Qué ocurre con la población? Según el último censo ha crecido ligeramente.

Nunca ha habido tantos buitres como ahora, pero eso no quiere decir que haya sobrepoblación. Decir eso es no saber. Pero tampoco ha habido nunca tanto ganado en el campo. Por lo tanto hay animales más viejos, que pueden tener más enfermedades y, por lo tanto, son presas potenciales. Los ganaderos tampoco pueden tener una dedicación completa, mientras que antiguamente estaban encima del ganado a la hora de parir. Así que no es sólo la población, sino el cambio sociológico.

¿Qué se debería hacer para limitar los ataques a ganado vivo?

Al ganadero no se le está permitiendo verter donde puede legalmente hacerlo, bien en muladares controlados o dejando los cadáveres en el mismo campo donde no pueden afectar a los cursos de las aguas fluviales. No es nada excepcional, sino volver a hacer lo que se hacía antes. Esto también ayudaría mucho a la situación económica que pasan muchos ganaderos de quiebra, que se tienen que gastar dinero en eliminar la carroña. Es una carga insostenible para muchos.

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