Los buitres comen a mesa puesta

 

DIARIO DE NAVARRA – En apenas 20 minutos, casi un millar de buitres dieron buena cuenta ayer de los 600 kg de carne que se vertieron en el muladar de Lumbier, habilitado en 2008. La consejera de Desarrollo Rural visitó el lugar para conmemorar el Día del Medio Ambiente.

YA llega el catering”, comentaban ayer con cierta ironía responsables del departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente al ver aparecer en el horizonte el camión con carne para alimentar buitres en el muladar de Lumbier. Encabezados por la consejera, Begoña Sanzberro, divisaban esta escena a un kilómetro de distancia, desde el mirador de la Venta de Judas.


Conocer el funcionamiento de un muladar fue uno de los actos organizados en la zona dentro de una jornada para conmemorar el Día mundial del Medio Ambiente, que se celebra hoy.

Este camión, que ayer descargó 600 kilos de carne, visita Lumbier 2 o 3 días por semana. Hizo su aparición pasadas las 11 de la mañana. El muladar, una explanada rodeada de campos de cultivo, lo sobrevolaban en ese momento apenas una decena de buitres. Instantes después, y sin que se hubiera iniciado siquiera la descarga, el número alcanzaba ya varios centenares. Algunos, incluso, esperaban la carne a escasos metros del camión, en el propio suelo. “Al parecer son muy comunicativos”, señalaban desde Medio Ambiente.

Nada más verterse el sustento, mediante el vuelco de la parte trasera del camión, casi un millar de aves carroñeras se abalanzaron con ansiedad sobre éste. La carne contenía restos de ovejas, vacas jóvenes y cerdos, principalmente, y en 20 minutos apenas quedaban huesos y restos de piel. Tras alimentarse, muchos de los beneficiarios de esta comida “a mesa puesta” descansaron unos minutos en el entorno, reunidos en nutridos grupos, y otros emprendieron el vuelo hacia otros lugares, quizá en pos de más carroña.

El de Lumbier es uno de los 8 puntos de alimentación suplementaria de aves necrófagas (PASAN) de Navarra. Se configuraron en 2008 tras cerrarse los muladares libres en 2002 por la crisis de las vacas locas. Este año se habrán habilitado ya 14 de los 30 previstos. Con ellos se busca fijar zonalmente las colonias, y suplementar la alimentación de estas aves carroñeras, que perdieron parte de su sustento tras prohibir la UE echar cadáveres de cabaña ganadera al monte. A raíz de esto, y de la superpoblación de buitres, se produjeron ataques a ganado vivo (este año se han denunciado ya 45), muy criticados por el sector ganadero.

Hoy, todo animal que muere debe ser recogido y entregado a un gestor autorizado, como es en Navarra la empresa Suescun SAU. Efectúa recorridos por diferentes zonas con vehículos estancos, y lo lleva luego todo a su planta de Andosilla. Incinera una parte, y otra, tras ser analizada, se destina a alimentar buitres (y alimoches, quebrantahuesos y milanos) desde la red de muladares. Se distribuyen 1.000 kilos de carne al día.

La foz, hábitat idóneo

La colonia de buitres de Navarra, según el censo de 2004, es de 2.751 parejas. La de Lumbier asciende a unas 500, y en el muladar de este lugar se alimentan también buitres de la zona de la foz de Arbayún, otras 300 parejas. Desde Medio Ambiente recuerdan que son aves protegidas, y que “su aportación al medio natural es fundamental, pues contribuyen a que los cadáveres de la fauna salvaje no contaminen el entorno, al evitar que sus restos se conviertan en un foco de enfermedades y de contaminación de aguas”.

Precisamente las foces de Lumbier y Arbayún son un hábitat idóneo para la supervivencia de los buitres leonados, pues allí encuentran roquedos y repisas para construir sus nidos.

Ayer, Sanzberro visitó también la foz de Arbayún, donde se está acondicionando y señalizando el principal camino de acceso a la foz, que parte de Usún (Romanzado). El proyecto afecta a unos 2 km, entre Usún y la ermita de San Pedro, y cuesta 71.000 euros. Se sufraga en el marco de un convenio entre La Caixa y el Gobierno foral, y lo ejecuta, a través de Viveros y Repoblaciones, la empresa Josenea de Lumbier, que emplea a 8 personas en riesgo de exclusión social.

Asimismo, la consejera visitó el Centro de interpretación de las foces de Lumbier, que recibe 13.000 visitantes anuales y que se está reformando empleando a personas en paro, fruto de un convenio entre Desarrollo Rural y el departamento de Innovación.

Una respuesta to “Los buitres comen a mesa puesta”

  1. Tarratian Says:

    Eso NO es un muladar, es un comedero. Mal vamos si hacemos que los buitres dependan del aporte artificial de comida. De lo que se trata es de que tengan comida en el monte, de manera dispersa e impredecible con precisión, pero estadísticamente previsible: o sea, que se encuentren los cadáveres en el monte allí donde los animales mueren.

    Si seguimos con comederos, bastará un cambio de normativa, una huelga, un chalado que se acerque con un arma… para que las consecuencias puedan ser nefastas. Estamos haciéndolos más vulnerables que antes, si cabe.

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