Los arrantzales piden que se permita la pesca con un cupo máximo de 10.000 toneladas

 

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NOTICIAS DE GIPUZKOA РLos arrantzales guipuzcoanos vieron ayer un rayo de luz despu̩s de cuatro a̱os sin poder dedicarse a la pesca de la anchoa, una especie fundamental en su actividad.

El estudio de Azti ha empujado a los pescadores a pedir la reapertura del caladero en primavera -época en la que tradicionalmente orientaban su labor a este pescado azul- con un cupo “reducido a 10.000 toneladas”. A juicio del responsable de Recursos Pesqueros de la Federación de Cofradías de Pesca de Gipuzkoa, Leandro Azkue, los resultados del análisis desarrollado por Azti “son espectaculares”, por lo que entienden que es “factible levantar la veda” que pesa sobre la anchoa desde 2005. “Somos moderadamente optimistas porque una parte importante de estos juveniles de anchoa podrá superar este invierno y formar parte de la población primaveral”, señaló Azkue a NOTICIAS DE GIPUZKOA.

El portavoz de las cofradías guipuzcoanas advirtió de que “no pueden” esperar a conocer los resultados de los estudios de primavera para saber si podrán pescar en 2010, ya que, precisamente, los pescadores vascos salen a por anchoa en esas fechas.

Azkue subrayó que el estudio publicado ayer por Azti confirma que “hay mucha anchoa, de excelente tamaño y repartida por muchos puntos” del Golfo de Bizkaia.

A esta petición se sumó ayer el PNV, que exigió a los gobiernos vasco y central que trabajen para que la Unión Europea decrete la apertura de la pesquería de la anchoa en el Cantábrico para la primavera del próximo año, en concreto el 1 de marzo.

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