Llegan a los juzgados de Lleida peleas entre agricultores por la ampliación de zonas de protección de aves en el Canal Segarra Garrigues

interrogacion.gifEUROPAPRESS – La ampliación de zonas de protección de aves en el canal Segarra Garrigues empieza a provocar enfrentamientos y peleas entre agricultores de Lleida, que en algunos casos han llegado a las manos.

Ha ocurrido en Alfés, una de las poblaciones en las que están las 1.597,5 nuevas hectáreas reservadas a las aves. En dos ocasiones, las peleas han acabado en los juzgados de Lleida, donde se han celebrado juicios rápidos.

El martes tuvo lugar el último juicio por un enfrentamiento entre dos agricultores que tuvieron que ser separados por unos vecinos. Anteriormente, un agricultor se enfrentó a otro y le rompió la camisa. El agredido, que llevaba un niño, le denunció en los tribunales.

Tras estas subidas de tono está la impotencia de los agricultores ante la ampliación de las Zonas Especiales de Protección de Aves (ZEPA) que en todo el canal afecta a 42.144 hectáreas, un 60% de la superficie regable en las seis comarcas por las que pasa el canal. En el caso de Alfés, donde la concentración parcelaria estaba avanzada, algunos agricultores han visto como algunas de las nuevas fincas que les ha tocado en el reparto se quedan sin agua.

Uno de los que han salido peor parados es Ramon Estopa, ya que todas sus fincas están en zonas ZEPA. “La Generalitat ha roto las reglas del juego, en lugar de premiarme por concentrar las tierras me ha castigado”, dice el agricultor, que ahora no quiere dejar las tierras que fueron suyas a las que sí podrá llegar el agua.

“Claro que hay enfrentamientos, si no quitan las armas –a los ciudadanos que las tienen– no sé lo que pasará”, afirma Estopa, que asegura que en el pueblo hay muchas tensiones.

La alcaldesa de Alfés, la belga Ann Gyles (ERC), reconoce que se está notando la crispación entre los vecinos cuando ellos no tienen la culpa. “Esto es lo malo, nos han puesto una bomba y nos han dicho, ¡espabilaos!”, dijo.

Las peleas empiezan a crear enemistades en un pueblo de apenas 250 habitantes dedicado al olivo, los cereales y el almendro. Se ha convocado para el próximo día 21 una manifestación en Tàrrega, ciudad en la que está la sede de la empresa pública Regsega. Será la víspera del día en el que expira el plazo que la Unión Europea dio a España para que presentara el estudio de impacto ambiental de las nuevas zonas reservadas a las aves.

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