LIBERACION ANIMAL asesina animales y fomenta la caza

Resulta curioso descrubir los “daños colaterales” que padecen los animales como consecuencia de las agresiones que sufrimos los ganaderos, cazadores y la propia naturaleza, por parte de movimientos sectarios, englobados en el movimiento de LIBERACION ANIMAL.

Estos jetas pretenden engañar a la sociedad con mentiras y enriquecerse a través de donaciones. Bien, pues estas son las consecuencias del ultimo acto ecoterrorista producido al liberar  visones en Galicia, la seria amenaza de extinción del cormorán y la necesidad de cazar a lo visones para devolverlos a las jaulas gastando el direro de los contribuyentes.

Conclusión, el movimiento ecoterrorista de liberación animal asesina animales y fomenta la caza.

9 Respuestas to “LIBERACION ANIMAL asesina animales y fomenta la caza”

  1. raul Says:

    Eso no es otra cosa que ecoterrorismo puro y duro.Para saber más de esta secta fundamentalista vegana, sus acciones, sus saboteos, sus extorsiones podeis darle un vistazo a su revista de acción directa SOMBRAS Y CIZALLAS, todo un verdadero manual del ecoterrorista.

  2. Roberto Says:

    http://www.youtube.com/watch?v=eEaPghU-ulY&NR=1

    FELICIDADES EQUANIMAL

  3. lapurtyina Says:

    Equanimal chingaos

  4. ganadero Says:

    ¿como que se desconoce el numero de animales que han escapado de la granja?, ¿acaso no sabían mas o menos el numero de animales que tenían?, cuentan las noticias como les da la gana y nos toman por idiotas
    de todos modos muy mal por los que los han soltado

  5. las trolas de equanimal Says:

    Cuento de navidad

    Ahora que las navidades terminan -para llevar un poco la contraria- vamos a contar un cuento. Érase una vez X, joven vegetariano que acudía a un lugar donde celebraría su cumpleaños con sus amigos. Para tal evento había estado cocinando unas sabrosas croquetas, hechas con ajo, cebolla, pimiento, harina de maíz y leche de soja. Las croquetas veganas eran una de sus especialidades y estaba orgulloso de ellas, por eso le complacía en extremo compartirlas y se recocijaba pensando en la cara de satisfacción de sus amigos al degustarlas.

    Al día siguiente, mientras se dirigía a su destino, a la salida del metro lo abordó el mendigo Y. “Tengo hambre. Dame algo para comer” le espetó. El “algo” que el mendigo requería no era seguramente lo que nuestro protagonista iba a darle. En aquel momento, con dos “tupper” llenos de croquetas, la cartera bastante castigada y en medio del bullicio de la salida del metro, X no se lo pensó dos veces. Abrió la bolsa que llevaba, y sacó uno de los tupper. Lo abrió ante las narices del mendigo y le dijo: “¿Tienes hambre? Aquí tienes para comer”.

    Y se quedó mirando a estupefacto aquella fuente de croquetas veganas. Durante 2 ó 3 segundos se mantuvo perplejo, hasta que de pronto, sin mediar palabra, tomó el tupper, sacó una de las croquetas y comenzó a engullirla.

    X siguió su camino sin mirar atrás. A su fiesta de cumpleaños iba sólo con la mitad de las croquetas. Pero había hecho una buena acción, ¿no?

    El tiempo fue pasando, e Y consiguió salir del bache en el que estaba metido. Con las enseñanzas que había recibido en el centro social pudo encontrar trabajo. Gracias a éste pudo con el tiempo alquilar un piso y abandonar la mendicidad. Encontró pareja y tuvo dos hijas. Pero hubo algo que Y no olvidó. Aquellas croquetas, ofrecidas por un desconocido aquel día que se moría de hambre, no sabían como las demás. Su sabor era distinto al de todas las demás croquetas que había probado. Pero no sabía por qué. ¿Sería por el hambre que tenía? ¿O serían de algún tipo especial? Poco podía imaginar que si aquellas croquetas eran diferentes, era porque estaban hechas con ingredientes vegetales, ingredientes obtenidos sin crueldad. Pero Y nunca había oído hablar del veganismo ni podía imaginar que exisitieran croquetas cocinadas sólo con productos vegetales.

    Pasó el tiempo, y a Y se le conocía como “el viejo de las croquetas”. Recorría todos los bares y restaurantes de Madrid, siempre pidiendo una ración de croquetas. Esperaba que algún día encontraría croquetas como las de aquella vez. Pero nunca las encontró que supieran igual. Incluso las pocas veces que viajó al extranjero, siempre pedía croquetas en aquellos lugares donde comía. Tomó croquetas de muchos tipos diferentes, pero ningunas sabían como las de aquel día.

    Cuando cumplió 80 años celebró una fiesta con su familia. A la fiesta acudieron sus hijos y nietos. Y estaba muy agradecido a la vida por haber salido de aquel bache que lo llevó a pedir en la calle y haber podido salir adelante. Sentía que su vida había merecido la pena, y se sentía rodeado de una familia maravillosa. En aquel cumpleaños recibió muchos regalos. Cuando le llegó el turno a una de sus nietas, una adolescente de 14 años, le tendió una misteriosa caja. Cuando la abrió, cual no sería su sorpresa al ver… ¡croquetas!

    Su nieta le habló: “Abuelo, como no tengo dinero, y sé que te gustan mucho las croquetas, este es mi regalo para ti. Y como soy vegetariana, estas croquetas no llevan ingredientes animales. Están hechas con leche de soja y verduras. De todas formas, ¡espero que te gusten!”

    “¿Qué quiere decir “sin ingredientes animales”? ¿No llevan jamón, ni pollo, ni atún?”

    “No, ni tampoco leche de vaca. Están hechas con leche de soja”.

    Y pensó “qué croquetas tan raras”. Pero estaban hechas con amor, y su nieta lo miraba cariñosa y muy orgullosa de sus croquetas. Mientras, por cierto, su hermano mayor se reía de ella, “¿cómo le van a gustar al abuelo esas croquetas vegetarianas tuyas tan raras”?

    Y mandó callar a su desvergonzado nieto y tomó una de las croquetas. Mientras empezaba a masticarla, las lágrimas empezaron a rodarle por sus gastadas mejillas. “¡No puedo creerlo!” – exclamó con la boca todavía llena.

    El resto os lo ahorraré porque soy poco amigo de los finales pegajosos y almibarados. Pero seguro que lo podéis imaginar…

    Ah por cierto, este cuento no es autobiográfico… bueno, al menos a partir del quinto párrafo 😉 .
    ———————————————————————————

    batman on January 8th, 2010

    la historia es falsa, salvo que madrid tuviera metro hace 55 años si el mendigo del metro luego se caso tubo hijos y nietos y cuumplio los 80 años hablamos de que provo las cocretas con unos 25 años con lo cual esta historia no es mas que un cuento made in equanimal

    cuestionderespetohacialoquemeinteresa 

  6. geroa Says:

    Un cuento sin mas, buscan engañar a la gente e introducir su secta a traves de sensiblerias. No llegan a nadie, no son nadie, no representan a nadie.

  7. Roberto Says:

    Y lo cabreaos que están, si os fijais la mayoría de sus comentarios están valorados negativamente y eso que es su página web jajajajajajaja
    PD.Parece ser que hay más gente en contra de ellos que a su favor, es cierto no son nadie y cada vez serán menos, al final al trullo.

  8. pato Says:

    ¿seguiran sin hacer nada las cuadrillas gallegas?

    equanimal enlace

  9. geroa Says:

    Es fácil, la policía esta obligada a mantener el orden. Aquí, en el ultimo en el XVII DIA DEL CAZADOR Y PESCADOR estuvo la Ertzaintza y sabían que si hacian el teatro se les detenía, además los jóvenes de ADECAP gazteak salieron con pancartas en favor de la caza. Es cuestión de organizarse, esta gentuza de equanimal no son nadie ni representan a nadie. Tan solo buscan publicidad y negocio. Estoy seguro que sus dirigentes acabaran en la cárcel por ladrones.

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