Ley de política agraria y alimentaria. Cambio en la definición de producción artesana

logo_ehne.gifEHNE está en contra de la nueva marca de producción artesana que quiere crear el Gobierno Vasco; perjudica los intereses de las y los baserritarras

El Gobierno Vasco ha propuesto cambiar la definición del término producción artesana que se recoge en la Ley de Política Agraria y Alimentaria (ley 17/2008 del 23 de diciembre). Con este cambio de definición, el Gobierno Vasco perjudica a los intereses de los y las baserritarras abriendo las puertas de par en par a las industrias. En un futuro, bajo productos de producción artesana el consumidor podrá encontrar en el mercado productos elaborados por una persona baserritarra y productos realizados por una industria de 250 trabajadores en el mismo sitio con el daño que esto conlleva para la persona baserritarra. Ante esto, EHNE llama a los grupos parlamentarios a que voten en contra del cambio de la ley, dado que en caso de aprobarse las personas agricultoras y ganaderas serán las grandes perjudicadas.

El Gobierno Vasco está trabajando en un Decreto de regulación de producción artesana. Bajo ese Decreto se crearía una nueva marca de producción artesana. EHNE rechaza la creación de esa nueva marca, puesto que, valiéndose del buen hacer y fama de los productos de los y las baserritarras quieren abrir las puertas a las industrias agroalimentarias para que aumenten sus ventas con productos que poco o nada tienen que ver con la producción artesana. Con el cambio de ley se favorece que las industrias agroalimentarias hagan negocio. Además se podrán crear productos artesanos con materias primas obtenidas de cualquier origen o se consideraran productos artesanos productos elaborados por empresas con más de 250 trabajadores y trabajadoras. Eso es inaceptable.

Con el objetivo de abrir las puertas a la industria y poder crear una nueva marca el Gobierno Vasco, a última hora, ha propuesto modificar la Ley de Política Agraria y Alimentaria (ley 17/2008 del 23 de diciembre) cambiando la definición del concepto producción artesana (artículo 4.23). En la ley 17/2008 se recoge como producción artesana: “la actividad de manipulación y transformación de productos agrarios, realizada por agricultores, de forma individual o asociativa, a partir de la materia prima obtenida en sus explotaciones”. Ahora, el Gobierno Vasco quiere ampliar la definición de este concepto añadiendo lo siguiente: “y la actividad en que, con independencia del origen de la materia prima, autóctona o no, los procesos de elaboración se llevan a cabo con la intervención personal y directa del artesano o artesana siguiendo métodos tradicionales”.

Tal y como se recoge en el Decreto de producción artesana, además de los artesanos y baserritarras, podrán elaborar productos artesanos micro-empresas (hasta 10 empleados), empresas pequeñas (hasta 50 empleados) y empresas medianas (hasta 250 trabajadores). Por tanto, queda claro que bajo el cambio de esa ley se encuentra el interés de beneficiar y ayudar a las industrias a que entren en el ámbito de producción artesana. En un futuro, bajo productos de producción artesana el consumidor podrá encontrar en el mercado productos elaborados por una persona baserritarra y productos realizados por una industria de 250 trabajadores en el mismo sitio. Por ejemplo, se podrá adquirir una mermelada realizada por un baserritarra con su propia materia prima y una mermelada elaborada por una empresa externa con materia prima de origen no local bajo la denominación de productos artesanos.

Con el cambio de definición además se toma como producto artesano productos que no utilizan materia prima local. Desde el punto de vista de EHNE es indispensable que la materia prima de los productos artesanos sea fruto del trabajo en las explotaciones, que sea producto local y no industrial. Si bien es producto obtenido de las explotaciones, o aunque sea comprado a alguien, es indispensable que el producto se elabore con materia prima local.

EHNE no ve necesario crear nuevas marcas, basta con adecuar los registros sanitarios de las instalaciones de los caseríos; aplicando un registro sanitario para las producciones pequeñas y medianas y habilitando una autorización sanitaria para las producciones pequeñas que realizan venta directa. Ejemplo de ello es la autorización para los huevos o para poder vender carne de cerdo en el caserío sin la necesidad de instalar una “carnicería” (tal y como se recoge en el proyecto presentado por EHNE al Gobierno vasco en 2010).

De cara a la persona consumidora la creación de una nueva marca aumenta la confusión, puesto que se podrán encontrar en el mercado productos que se venderán como productos artesanos productos elaborados por industrias agroalimentarias compuestos de materias primas de origen no local.

A este Gobierno Vasco le hemos escuchado y leído varias veces que está a favor de la diversificación de los productos del caserío y de los canales cortos de comercialización. Pero, en la práctica, hacen lo de siempre. En nombre de las y los baserritarras favorecen los intereses de quienes no lo son.

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