Las consecuencias de no permitir la caza del lobo regulada en España

geroa_11.jpgElcotodecaza.com. El cazador español está enfadado y no se preocupa del lobo por el mal hacer de las Administraciones autonómicas, que en muchos casos prefieren pagar a “matabichos” profesionales en vez de dejar que sean los cazadores los que paguen a las arcas públicas por abatir un lobo y, de paso, permitirles proceder según su legal saber y entender. Por esta razón, muchos aficionados o desisten de abatir un ejemplar de canis lupus, u optan por viajar al extranjero para hacerlo.

Lo que se pierde al no permitir cazar el lobo

Las cacerías de lobos por los que paga la Administración un dinero que no es de ella, bien podían llevarlas a cabo cazadores tradicionales en las modalidades de recechos, esperas o acechos. Con ello, la Administración se ahorraría un dinero y, además, los pueblos recibirían un aliento para esa maltrecha economía rural que tan mal lo está pasando. Y por añadidura, en este caso sí se abatirían de verdad los cánidos que se tienen que abatir según los planes de aprovechamiento, no dando lugar jamás a situaciones tales como los tan traídos y llevados lobos del Cuera.

Nuestras poco ágiles Administraciones están descompuestas en unas autonomías que no se coordinan entre sí para nada, y tampoco existe coordinación entre éstas y los sucesivos ministerios estatales. Como el lobo da ruidos de quienes desconociéndolo dicen defenderlo, las Administraciones ni cortas ni perezosas compiten unas con otras a ver quién paga primero a los pastores y quién abona menor cuantía.

¿Por qué en la Sierra de la Culebra pueden cazar lobos ‘gente de cartera’ y en otros lugares no?, ¿será por qué así lo contemplan los planes de aprovechamiento? Ya. Sin embargo, los moradores de La Culebra y sus aledaños están disminuyendo. Esto es un dato. Es más, en el año 2009, se recaudaron 113.800 euros por aprovechamiento de caza mayor en esta Reserva. Eso es otro dato. Pero no es menos cierto que en el año 2010 se pagaron daños por 148.924 euros en esta zona. ¿Dónde está la ganancia? Sencillo, debido a la crisis económica en 2009,  la Junta de Castilla y León destinó un 50 por ciento menos de terrenos a siembra para los animales, lo que trajo un cabreo tremendo de los agricultores y ganaderos.

Hablando con la gente del lugar he llegado a la conclusión de que a los capitalinos de los pantalones llenos de bolsillos con prismáticos y todo terreno a costa ajena, les va como Dios, pero a los agricultores y ganaderos no tanto. Se están quejando un día sí y otro también, e incluso hasta gentes pacíficas y acostumbradas a sufrir los desencuentros de una Administración que jamás les comprendió hacen manifestaciones;  una de ellas hasta por el exceso de ciervas.  Claro, cuando se marchen todos los habitantes de La Culebra la cosa irá mejor, eso nadie lo duda.Se da dinero a la gente de la Reserva dependiendo de unos planes técnicos que no convencen a nadie, pero con ese dinero no llega y emigran.

De todas las maneras, Zamora contará con el primer centro temático del lobo ibérico en 2011. Parece un contrasentido que allá donde más daños causa y donde más lobo hay, se ponga precisamente un centro temático que poco o nada va a repercutir sobre quienes tienen que sufrirlo. La Junta de Castilla y León calculaba que en su territorio había 1.500 lobos. Pocos, dicen los que están en la zona, pocos, dicen los ganaderos, pocos, decimos todos. Ahora bien, si Galicia dice que tiene el 30 por ciento de los lobos de España, hagan cuentas. Demasiados lobos, ¿no?

Furtivos: un problema a resolver
Años ha que la ruralidad, ante los abusos de los mandamases, recurren a la cerilla criminal o al sucio y cobarde veneno institucional. En ninguno de estos casos tienen razón, pero tampoco la tienen quienes los maltratan o ignoran.

Es más, les diré que en muchos casos los furtivos ni siquiera son de la zona, y si hay furtivos en el campo es porque a los lugareños les importa poco el tema. Otra cosa sería si las especies de caza les engordasen la cartera en lugar de arañársela. Tengan siempre presente que no se hace absolutamente nada en el campo o en el monte de lo que no se den cuenta los habitantes del lugar.

Un ejemplo es la actividad de los presuntos furtivos de Asturianos (Zamora) en La Culebra, tan de actualidad estos días. A éstos sólo les faltaba anunciarse en Internet, pues por allí eran “vox populi” sus andanzas. Estamos ante la punta de un iceberg que tanto allí como por otros pagos se empieza a conocer. Pero aún se sabe poco y todavía se obra con demasiada impunidad. Es como si la Administración contara en sus Planes de Gestión con la entresaca furtiva, descaradamente instituida.

El lobo también se mata furtivamente. No olviden que más que a por carne, se va a por trofeos, y los furtivos cada vez están más protegidos por las modernas tecnologías.

El lobo fuera de nuestro país, una opción venatoria más asequible
No es mi intención hacer propaganda a esa cantidad de orgánicas que tanto abundan en todas las ferias y actos venatorios, pero es un secreto a voces que cada vez más cazadores españoles salen al extranjero para ir en pos del lobo, dado que fuera de España encuentran más facilidades y menos hostilidades.

La parte negativa de este fenómeno, cómo no, es que el dinero de esas cacerías se queda en otros país en lugar de en el nuestro. Insisto que en España pagamos en vez de cobrar por abatir un lobo, salvo en sitios muy señalados donde están muy mal administrados para quienes los sufren; y para colmo son muy caros y está presente el furtivismo institucionalizado.

Hoy, por una cantidad inferior a los 4.000 euros uno se hace un viaje de una semanita a Rumania o a Macedonia, entre otros muchos lugares de destino, y además de conocer otros mundos se hacen capturas seguras guiados u orientados, sin compañía o con ella, por gente del campo que sabe su oficio. Ah, y si no se abate un lobo, cosa rarísima, son muchos menos euros. No oriento a ninguno, pero ahí están los anuncios para quien esté interesado.

Y como con el lobo, ocurre con todo. Otro ejemplo: por el precio de un coto donde no hay nada y encima hay que hacer venias a los de la boina para que te admitan –ya saben, los caciques de los pueblos-, se hace uno un viajecito a Argentina y allí, además de ayudarles a evitar plagas, se pagan precios que no son excesivos. Una prueba evidente de esto último es de que cada vez más cazadores se están yendo al extranjero, al igual que antaño venían los bilbaínos a Castilla y León o los catalanes a Castilla-La Mancha.

2 Respuestas to “Las consecuencias de no permitir la caza del lobo regulada en España”

  1. Tarratian Says:

    Hay que ser mal cazador para encapricharse con matar tal o cual especie.

  2. Tarratian Says:

    Y de lo de las ‘cacerías’ en Argentina, hablamos cuando queráis de esas auténticas salvajadas a las que cientos de vascos se apuntan. Eso ni es cazar ni es nada.

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