La multiplicación de los peces

OVEJA_NEGRA.jpgSi los agricultores y ganaderos se quejan, y con razón, de las enormes diferencias en los precios entre origen y destino, lo que sucede con los pescadores no se queda atrás. Se conoce que el abuso de la distribución no entiende de sectores.

Y lo peor no es que la diferencia en el precio se multiplique por 6, 8 o 14 entre origen y destino, sino la doble vara de medir. En lonja los distribuidores deben mostrar su pesar por lo mal que está la vida, hacen fuerza y hunden unos precios que, milagrosamente, suben en la pescadería, donde no debe haber llegado la crisis.

Por ejemplo, la caballa se ha desplomado un 81% en primera venta. Mal estará la cosa, se pensará. Pues no tanto, porque el consumidor final paga un 5% más. Y no es caso único: situaciones similares se dan en la merluza, la sardina y un largo etcétera.

Esto habla a las claras de una distribución en pocas manos, que se hace fuerte y ¿pacta precios para tirarlos a la baja? Sospechas hay, sospechas hay… 

LA OVEJA NEGRA

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