La lengua azul remite tras dejar 667 muertes en Álava

logoUAGALa buena noticia es que la lengua azul -o gripe catarral- es casi residual en Álava. La no tan buena es que el virus, inofensivo para los humanos, ha dejado a su paso por el territorio un reguero de 667 animales muertos durante el pasado año. Casos todos ellos «presumibles», como matiza la Diputación, ya que la autopsia no se le practica a todos los cadáveres. Si en una explotación que ha sufrido un caso certificado por el laboratorio se registran más muertes con «síntomas similares», se les atribuye como causa ‘oficial’ del fallecimiento la lengua azul. De ahí la cautela del Ejecutivo alavés.

De los 667 animales fallecidos durante el pasado año, 633 fueron ovejas, 27 vacas y 7 cabras. «En lo que va de año no tenemos constancia de nuevos casos», recalcó la diputada de Agricultura, Estefanía Beltrán de Heredia, en declaraciones a EL CORREO. Respecto a la zonas afectadas, Ayala ha sido quizá la más castigada, sobre todo, por dos motivos: por su climatología, que es proclive a la propagación del virus, y por su cercanía con Vizcaya, donde se registraron los primeros casos a principios del pasado verano.

Según las estimaciones oficiales, la cabaña ganadera alavesa está compuesta por 73.000 ovejas y 41.000 vacas, un volumen considerable que rebaja el índice de afección por debajo del 1%. Pero los agricultores no entienden de macroestadísticas, sólo de las pérdidas que les ha ocasionado este virus, y que en casos muy concretos han sido «muchas», como aseguran fuentes del sector de la comarca de Ayala «Ha habido casos muy graves», inciden.

No habrá indemnizaciones

La Diputación, pese a todo, no creará un fondo de compensación para indemnizar a los agricultores afectados, como sí se hará por ejemplo en Vizcaya. «Lo hemos valorado junto a la UAGA, pero la decisión ya está tomada», recalcó Beltrán de Heredia. Tras reconocer el daño y el impacto económico que ha podido haber en alguna explotación, aseguró que la incidencia de la enfermedad «no ha sido una catástrofe». Un parecer no compartido por el sindicato agrario, que no se resigna a «seguir exigiendo ayudas»

Mientras tanto, la Diputación continúa con el proceso de vacunación de toda la cabaña, que estará finalizada para verano. Todas las muertes por lengua azul se han debido al serotipo 1 y ninguna al 8, principal amenaza al ser más virulento. Por eso, se está inmunizando a todos los animales con anticuerpos de las dos mutaciones. Hasta la fecha, Agricultura ha destinado más de 250.000 euros en vacunas.

 

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