La Generalitat regula los comederos para buitres y alimoches en la Comunitat

buitres00.jpgLa Conselleria de Medio Ambiente ha regulado, a través de una orden, la instalación y el funcionamiento de comederos para la alimentación de aves rapaces necrófagas con el objetivo de “garantizar la recuperación de las colonias de buitres y alimoches en la Comunitat”, dos especies incluidas en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, y “lograr la progresiva colonización del territorio ocupado originalmente”, según informaron fuentes de la Generalitat. 

Los comederos podrán ser de titularidad pública o a iniciativa de personas físicas o jurídicas y deberán incluir una serie de requisitos para poder ser instalados en la Comunitat, precisa la orden.

Entre estas condiciones se encuentra la de que los comederos deberán encontrarse a una distancia mínima de un kilómetro de las explotaciones ganaderas más próximas, a más de tres kilómetros de instalaciones de energía eólica y a más de un kilómetro de tendidos eléctricos, salvo cuando dispongan de sistemas de protección frente a los riesgos de colisión y electrocución. Además, deberán estar rodeados de un vallado para evitar la entrada de mamíferos terrestres.

Por otra parte, los titulares de estos lugares deberán especificar las especies de aves necrófagas para las cuales se ha creado ese comedero en particular, así como el motivo de su instalación y el tipo, origen y cantidades del alimento que se va a verter en ellos.

Igualmente, la orden especifica que los titulares de estos espacios deberán aportar un plan de limpieza y desinfección del comedero. La alimentación de aves rapaces necrófagas con subproductos animales no destinados a consumo humano está regulada por Real Decreto, indicaron las mismas fuentes.
Fuente. PANORAMA ACTUAL

3 Respuestas to “La Generalitat regula los comederos para buitres y alimoches en la Comunitat”

  1. giputxi Says:

    ¡ Que listos son los catalanes !
    Voy a proponer al lehendakari que hagamos un trato comercail con ellos.
    Les exportamos nuestros buitres /los de pico y sin él/, a cambio de botellas de cava.
    Sus ganaderos estarán “contentos” y nosotros a brindar por lo que nos hemos quitado de encima.
    Para los que no entendaís catalán, os diré que “contentos” es una palabra que se traduce como “jodidos con derecho a pataleta”.

  2. geroa Says:

    TARRATIAN- ¿No te parece novedoso este párrafo?:

    “Los comederos podrán ser de titularidad pública o a iniciativa de personas físicas o jurídicas y deberán incluir una serie de requisitos para poder ser instalados en la Comunitat, precisa la orden”.

  3. Tarratian Says:

    Giputxi y los demás: la noticia no trata de la Generalitat de Catalunya, sino de la valenciana.

    Geroa: sí, novedoso y muy interesante. Pero puede encerrar efectos negativos, a mi parecer.

    Entiendo que si la promoción es pública, todo proyecto y ubicación debe tener siempre un doble objetivo: eliminar cadáveres de una forma rápìda y económica y a la vez contribuir a alimentar a los buitres allá donde haya problemas. Pero si la iniciativa es privada, muy probablemente el objetivo principal sea uno y no otro. Por ejemplo, si un grupo conservacionista abre un comedero, probablemente ponga énfasis en seleccionar una ubicación que obligue a las aves a desplazarse bastante lejos de sus colonias, que no caiga cerca de zonas muy humanizadas, adoptar un ritmo de aportes bastante anárquico… etc. con lo que posiblemente los gastos aumenten. Al contrario, si es una cooperativa de ganaderos quien lo promueve, seguramente buscará lugares bien comunicados por tierra y buscará economías de escala en su funcionamiento, tendiendo a reducir el número de emplazamientos y a concentrar en unos pocos todos los aportes –con lo que además el ritmo de aporte sería más uniforme–, generando posiblemente problemas de sobreabundancia de restos y de aves.

    Verbigracia, se impone una tutela pública de este modelo, que vele por su eficacia EN AMBOS OBJETIVOS, y sufrague los previsibles déficits.

    Por ello, sigo siendo de la opinión de que contra menos se intervenga y más se acerque todo al modelo extensivo tradicional, mejor para todos: ganaderos, buitres y economía de las instituciones. O sea, se trataría de que los cadáveres fueran de aparición impredecible y aleatoria, repartida en un área extensa y no concentrada en unos pocos puntos conocidos. Claro que esto es incompatible con la actual regulación sobre retirada de animales muertos.

    Por cierto, ¿sabe alguien cuánto está cobrando Rezola (Italcementi) por incinerar cadáveres?

Escriba su comentario