La flota de cerco se lanza a por anchoa tras una fugaz costera del verdel

barco_bajura04.jpgEL CORREO – Se acabó el verdel. Los consumidores han tenido poco más de dos semanas para degustar este pescado azul. La flota de cerco del Cantábrico Noroeste cerró el jueves de manera definitiva la campaña tras un récord histórico de cinco jornadas de descargas en el que han capturado las cerca de 5.400 toneladas que les correspondían del total de 17.000 de la cuota fijada para este año. Sólo en la cofradía de Ondarroa se ha registrado la entrada de más de 1.500 toneladas. A lo largo de la próxima semana, únicamente se comercializarán las capturas de las embarcaciones de arrastre, con una cuota de 4.600 toneladas, así como las de anzuelo o artes menores, a los que les corresponden otras 7.000 toneladas.

«Al ritmo que llevamos, probablemente concluyamos la costera el martes o miércoles», detallaron desde la Cofradía de Bermeo, donde los barcos de anzuelo vizcaínos han descargado un total de 500 toneladas. La prematura clausura del verdel aboca a los cerqueros a centrar su mirada en la codiciada anchoa, la segunda campaña del año para la flota de bajura del Cantábrico. Los de artes menores deberán esperar hasta bien entrado el verano para ir a por el bonito del norte.

«Si aparece bocarte iremos a por él», aseguró un patrón gallego. A pesar de que en algunos puertos guipuzcoanos ya se han producido las primeras descargas puntuales de esa especie, los arrantzales esperarán a que el verdel siga su ruta migratoria para que la anchoa aflore. «Teóricamente a partir del 1 de marzo podemos pescarla, pero sucede que aún hay mucho verdel, una especie muy carnívora y un depredador que se come el pescado pequeño», indicó un patrón ondarrés.

Nueva sanción

Para los arrantzales, la recién terminada costera «ha resultado dramática». A los pocos días de pesca, se ha sumado la escasa cotización del pescado, que ha registrado un descenso de 40 céntimos con respecto al precio medio de venta en lonja del año pasado. Para desanimar aún más al sector de cerco, el cierre de la costera coincide con la confirmación por parte de Bruselas de su decisión de sancionar a España por exceder en 80.000 toneladas su cuota de verdel en 2009, lo que acarreará una reducción de casi 65.429 toneladas entre 2016 y 2023. Esta multa se solapa con la que ya se impuso a la flota por sobrepasar el cupo de 2010 y que actualmente mantiene reducida la pesca del verdel hasta 2015.

Representantes de los arrantzales han mostrado su total rechazo a las nuevas restricciones anunciadas y reclamado un reparto más justo del total admisible de capturas. «Es imposible mantenerse así durante trece años, nos quieren hundir», se lamentaron. Ante esa situación, el Gobierno vasco ha reclamado al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente la gestión de las cuotas pesqueras para que las cofradías vascas fijen su total de capturas. «Permitiría que los arrantzales trabajen con menos incertidumbre y puedan planificar mejor las campañas», señalaron portavoces del Ejecutivo autónomo. Actualmente, la suma de las capturas de las flotas gallegas, asturiana, cántabra y vasca se contabiliza en el Ministerio de Agricultura, que advierte con escaso margen de maniobra a cada federación el cierre de la campaña en función de los datos de cada territorio.

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