LA DIPUTADA DE AGRICULTURA AMADRINA UN PROYECTO PARA CULTIVAR HONGOS

IRENE_PARDO.jpgEl Departamento de Agricultura de la Diputación Foral de Bizkaia ve en los árboles micorrizados la posibilidad de una nueva actividad forestal dentro del marco de la agricultura ecológica. 
 

La Diputada de Agricultura Irene Pardo ha amadrinado un proyecto pionero en Euskadi que consiste en un cultivo de setas y hongos a través de árboles micorrizados. El restaurador Fernando Canales ha importado a Bizkaia un proyecto para producir setas mediante árboles a los que se les ha inoculado de forma artificial la semilla de setas y hongos.

El proyecto ha sido presentado hoy en el restaurante Akebaso situado en un caserio de Axpe-Marzana, en Atxondo. El caserío se encuentra en medio de un bosque natural de 20 hectareas de robles, pinos, castaños, nogales, acebos… Un lugar idóneo para la puesta en marcha de este proyecto para el cultivo de setas y hongos gestionando el bosque según las normas de agricultura ecológica.

Hifas da Terra es la empresa procedente de Galicia que realizará la inoculación para conseguir hongos por medio de la micorriza. Micorriza significa literalmente hongo-raíz. Por lo tanto este proyecto supone básicamente la asociación beneficiosa para los dos organismos, los hongos y los árboles. Las setas micorrícicas son setas que viven asociadas a las raíces de árboles o arbustos y por tanto deben ser cultivadas asociadas a éstos.

Una nueva actividad forestal

El Departamento de Agricultura de la Diputación Foral de Bizkaia ve en la micorrización de los árboles, una nueva actividad para el sector forestal. De aplicación pionera en Bizkaia por parte del restaurador Fernando Canales, es un proceso que se conoce desde los años setenta y que consiste en la asociación de un hongo con las raíces de una planta superior.

La micorrización está muy relacionada con la especie y la edad de la planta, de modo que los hongos que se asocian con la planta joven se denominan primarios o pioneros, mientras que los que ya se asocian con la planta adulta son denominados como hongos “Late Stage”, existiendo así una auténtica sucesión micológica.

Estos últimos, pueden asociarse con árboles jóvenes pero sólo producirán hongos cuándo los árboles lleguen a su estado adulto (sobre los 8-12 años de edad, según la especie y las condiciones del lugar). Será en estas plantaciones donde se pueden obtener producciones de setas de alto valor culinario que suponen un importante ingreso complementario de nuestras masas forestales.

Las setas que producirá el monte pueden ser aprovechadas de muchas formas, dependiendo de las finalidades que el propietario quiera dar a estas supeficies micorrizadas. Ofrece la posibilidad de la apertura de cotos micológicos con visitas guiadas para reconocer setas, donde el visitante recoge sus propias setas (con un cupo máximo) y paga a la salida. Otras de las posibilidades son la venta directa de las setas, la exportación como setas frescas, deshidratadas o envasadas. Además proporciona una mayor producción de madera en el momento de la corta, una mayor producción de fruto en el caso de la castaña y una razón más para cuidar el monte e impedir que arda.

Resultados en la planta

Mediante la micorrización, la planta consigue hasta un 30% de mayor crecimiento, hasta un 20% de incremento en la producción de fruto (en el caso de los castaños por ejemplo) y la producción de setas, que en muchos casos superan el valor de la madera.

Los resultados económicos de su aplicación en Italia y España apuntan a una gran rentabilidad. En una plantación de castaños adultos la producción por hectárea/año es de 2500 Kg de castañas al año, a 1,2 €/kg supondría 3.000 €/año. En el caso de Boletus edulis, se obtendrían 200 Kg. A una media de 8 €/kg, el resultado sería de 1.600 €/año. En el caso de la madera, 5-6m3 de madera a 300 €/ m3 supondría 1.800 €/año.

Inocular el micelio

El micelio es la masa de hifas que constituye el cuerpo vegetativo de un hongo. Los micelios reproductores crecen hacia la superficie externa del medio y son los encargados de formar los organelos reproductores (endosporios) para la formación de nuevos micelios. Los micelios vegetativos se encargan de la absorción de nutrientes, crecen hacia abajo, para cumplir su función.

La primera actividad en el cultivo de setas y hongos consiste en inocular el micelio de este hongo micorrícico en las raíces de los árboles. Para ello sólo se precisa una labor de inoculación del micelio en gel del Boletus edulis. Mediante este sistema se  consigue que masas forestales de robles, castaños o pinos que no dan setas produzcan al año siguiente o a los dos años de la inoculación una cantidad importante de Boletus edulis.

Por otro lado, la inoculación en troncos consiste en aprovechar los restos de madera de podas o talas que no tienen valor para la industria maderera inoculando en los troncos hongos como el shii-take, el reishi o el Pleurotus. Después de la inoculación el tronco se pasa un año en incubación y al cabo de este año se pondrá a producir setas en toda su superficie, manteniendo esta producción durante 4-7 años hasta que es totalmente “comido” por el hongo y se desintegra pasando a formar parte del humus del bosque.

Hongos directamente a la mesa

El restaurante Akebaso esta situado en un caserio de el siglo XVIII ubicado en medio de un bosque natural de 20 hectareas. En el bosque existen 2 manatiales naturales y robles, pinos, castaños, nogales, acebos… El caserio-restaurante esta situado axpe-marzana en el valle de Atxondo. El caserio recibe su nombre akebaso por su proximidad a la montaña de Anboto, en donde en sus campas se desarollaban antiguamente en estas fechas los Akelarres. La idea de este proyecto es la de poder compaginar la actividad de restaurante con la actividad micológica en su mismo entorno. Para así poder ofrecer a los clientes la posibilidad de recoger sus propios hongos, y posteriormente poder cocinarlos y comerlos, directamente del bosque a la mesa. La iniciativa ha sido presentada hoy por el Restaurante Akebaso.

bizkaia.net

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