La Diputación estudia dotar de perros mastines a los ganaderos

mastin.jpgDEIA.com.  La Diputación Foral de Bizkaia está estudiando la posibilidad de dotar a los ganaderos de perros mastines para evitar ataques de lobos. De hecho, ya ha iniciado contactos con criadores de esta prestigiosa raza canina en Asturias. Algunos ganaderos del valle de Karrantza consultados por este periódico acogieron con satisfacción esta medida, aunque no creen que sea la solución. Por otra parte, el Departamento foral de Agricultura también estaría dispuesto, incluso, a aportar un plus a las indemnizaciones que perciben del seguro los afectados por los daños producidos por el lobo.

 

El lobo sigue siendo protagonista en Bizkaia. Ayer fue el centro de atención en las Juntas Generales, donde Irene Pardo, diputada foral de Agricultura, compareció para ofrecer los últimos datos sobre los “sucesos predatorios” en el valle de Karrantza. Según sus cifras, en lo que va de año se han producido diez ataques, con un balance de 25 ovejas muertas y 19 heridas. De los diez ataques, sólo se puede acreditar que tres han sido de lobo y dos de perros. Los cinco casos restantes han sido calificados por los técnicos forales como presuntos o dudosos.

Con el objeto de minimizar los efectos de estos ataques, la diputada foral anunció que han puesto en marcha una serie de medidas. La primera, solicitar a Enesa (Entidad Estatal de Seguros Agrarios) que duplique las indemnizaciones, 72 euros por oveja muerta, actualmente “insuficientes” . En caso de que no sea aceptada la petición, la diputada dijo que no “descarta” incrementar las indemnizaciones y complementar las del seguro. Utilizarían el mismo mecanismo que cuando un ganadero denuncia daños por ataques de buitres. En esos casos, la Diputación les indemniza con una cantidad que actualmente supone el doble de la que otorga Enesa por ataques de lobos.

mastines La segunda medida que avanzó la diputada foral es que están “contemplando” la posibilidad de facilitar mastines a los ganaderos. Irene Pardo dijo que han iniciado una serie de contactos con criadores asturianos para ver de qué forma se puede concretar esta medida. Según dijo la diputada, “es una actuación que debe ser bien estudiada porque para traer mastines que realicen correctamente su función deben ser perros de pura raza y una buena genética, ya que conocemos casos que han dado problemas a los ganaderos”.

Efectivamente, el mastín es un perro que “genéticamente debe ser auténtico”, según comentaba ayer a DEIA un ganadero que sufrió en sus carnes tener un mastín que no era de pura raza. “Yo tuve uno, pero lo acabe vendiendo porque no cumplía su labor”, relataba el ganadero de Karrantza. De todas formas, reconocía que el mastín es un perro de gran servicio para los pastores, aunque “el lobo, al final, te la acaba jugando”.

Otro ganadero de Karrantza, que tiene cuatro mastines, se deshacía en elogios hacia sus perros. “Gracias a ellos estoy tranquilo cuando las ovejas están en el campo, comentaba. Uno de los ataques que sufrieron sus ovejas se produjo el pasado verano cuando uno de los mastines se encontraba de parto en la cuadra, dejando el rebaño sin protección. Este ganadero reconoce que los mastines son buenos guardianes de la ovejas, “porque están todas juntas”, pero no lo son tanto de la vacas, que “pastan en fincas abiertas y desperdigadas”. Cuatro mastines de pura raza cuidan de sus rebaños. Dos para las ovejas y otros dos para las cabras. “Yo estoy contento con los mastines y me parece bien que la Diputación haga algo en este sentido, pero no es la solución”, subrayaba. ¿Y cuál es la solución? La solución para este ganadero es que “no haya lobos”.

Burgos y cantabria Pero los lobos habitan en nuestra geografía, tal y como certificó ayer la diputada foral. “No es un asentamiento”, aclaró Irene Pardo, “sino incursiones esporádicas de 2 ó 3 lobos que entran en el valle de Karrantza”. Según dijo, los técnicos forales “han detectado entradas de lobos al valle de Karrantza desde el norte de Burgos y Cantabria”. La mayor parte de los ataques se han producido en la zona suroriental del valle. También recalcó la diputada que los asentamientos están en Burgos y Cantabria, y que cuando nieva “los lobos huyen a zonas menos frías en busca de comida”. Pardo insistió, por último, que la Diputación sólo actúa contra el lobo cuando la ley se lo permite, es decir, cuando causa daños en la ganadería. En lo que va de año ya han realizado dos batidas, pero sin resultado positivo. El lobo ha escapado en todas las ocasiones a pesar de que encontraron su rastro. Pero la nieve de las últimas fechas ha dificultado más su búsqueda.

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