La campaña del tomate para industria se retrasa a septiembre por el clima lluvioso

EscudoNavarra.gifNOTICIAS DE NAVARRA La recogida de tomate para industria en Navarra afronta una campaña atípica ya que este año el inicio de la cosecha se retrasará unas dos semanas y la recolección se extenderá seguramente hasta noviembre si no se presenta una climatología adversa, como agua o hielos. Así coinciden las organizaciones agrarias UAGN, EHNE y la asociación de Industrias Agroalimentarias, Consebro. Una campaña normal comienza a finales de agosto y se prolonga hasta mediados de octubre al realizar la siembra en enero, pero debido a “la climatología adversa que se ha sufrido este año, algunas plantas se pudrieron y a finales de marzo los agricultores tuvieron que replantar”, recuerda el secretario general de Consebro, José Ignacio Calleja. Navarra produce dos variantes de tomate: el que se trasforma en las conserveras y el denominado plaza para consumir en fresco. Según los datos del departamento de Desarrollo Rural, la campaña pasada se recolectaron 141,5 millones de kilos de tomate para industria, un 7,1% menos que en 2011; y 6,3 millones de kilos de plaza, semejante cantidad que un año antes.

 El tomate para industria se cultiva en su totalidad en el campo, pero el de plaza también se trata en invernaderos, recuerda el miembro de EHNE, Ignacio Gil. Tanto José Ignacio Calleja, de Consebro; Ignacio Gil, de EHNE; como el vicepresidente de UAGN, Luis Serrano, coinciden en indicar que todavía es pronto para saber si este retraso podrá suponer una menor recogida de kilos. “Todo dependerá de si la campaña se puede prolongar hasta noviembre”, insiste Luis Serrano. Así, Ignacio Gil remarca que “una demora en la campaña no significa que repercuta en el número de kilos recolectados”. UNOS 1.300 TRABAJADORES José Ignacio Calleja confiesa que todavía la industria transformadora de tomate “no se ha reunido para evaluar la progresión de la actual campaña”. Así que “por el momento, la industria muestra tranquilidad”.

En Navarra, hay unas cuatro empresas que se dedican a la transformación del tomate, como negocio principal; y otras que trabajan con este producto, pero no suponen el grueso de su facturación. “El aplazamiento del inicio de la cosecha conllevará que también se atrase su transformación y la contratación de los fijos discontinuos que, entre las cuatro empresas mencionadas y otras que operan en La Rioja pero que también compran tomate de la Comunidad, ascienden a más de mil empleados”, indica José Ignacio Calleja. Del total de estos trabajadores -unos 1.300-, más de mil tienen la categoría de fijos discontinuos, es decir, aquellos que desempeñan su actividad solo durante la campaña. Además, los consumidores también están padeciendo el retraso de la maduración del tomate para su uso en fresco. “Los primeros se tenían que haber comido para Sanfermines, pero su cosecha también se ha retrasado”, remarca Ignacio Gil. Así el secretario general de Consebro recuerda que “otros años, estas fechas son claves para la comercialización del tomate de plaza, pero debido al atraso, están distribuyendo menos por ahora”.

Un hecho que repercute en el precio final que paga el consumidor, ya que ahora la oferta de tomate fresco ha descendido respecto a 2012. Así, UAGN y EHNE resaltan que lo que ha sucedido con el tomate va a ocurrir con el pimiento, cuya maduración para la cosecha se ha retrasado también 15 días respecto a la recolección de otros años. LA ALCACHOFA Por su parte, la Indicación Geográfica Protegida de la Alcachofa indicó ayer que la campaña de 2013 ha sido “la mejor de toda la historia”, ya que se ha duplicado la cantidad de alcachofa entregada a la IGP al superar los 2,5 millones de kilos, y que se ha multiplicado por seis la alcachofa certificada en fresco, hasta rozar el millón de kilos.

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