La campaña de prevención y extinción de incendios del Gobierno de Navarra para el pasado verano ha concluído con una superficie forestal quemada de 128 hectáreas

Se trata de la campaña con mejores resultados de los tres últimos años: el Gobierno de Navarra levanta las prohibiciones especiales de uso del fuego en el medio rural.

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Un total de 128 hectáreas de terreno forestal, arbolado y desarbolado, han sido afectadas por el fuego durante la pasada campaña de prevención y extinción de incendios de verano puesta en marcha por el Gobierno de Navarra entre el 8 de junio y el 30 de septiembre.

Se trata de la superficie más pequeña quemada en los tres últimos años y en este buen resultado, según el primer balance del Gobierno de Navarra, han influido tres factores: la bonanza climatológica del verano, con temperaturas no muy elevadas y lluvias regulares; las tareas forestales previas realizadas para prevenir incendios; y la rapidez y adecuación de los medios terrestres y áereos dispuestos por la Agencia Navarra de Emergencias para la extinción de los incendios declarados en la Comunidad Foral.

Menos de una hectárea de superficie afectada por cada incendio declarado

Las cifras de la recién finalizada campaña de verano en cuanto a número de incendios y conatos de incendio registrados (fuegos con una afectación menor a una hectárea de superficie) son similares a las de años anteriores: este verano se han contabilizado 190 fuegos (143 conatos y 47 incendios), frente a los 179 del pasado año o los 199 de 2005.

De los incendios registrados este verano, 18 tuvieron lugar en junio, 66 en julio, 54 en agosto y 52 en septiembre.

Sin embargo, el salto cualitativo registrado este año en la estadística se refiere a la superficie afectada por estos incendios de veran en Navarra han ardido 128,41 hectáreas, de las que 16,45 has. corresponde a arbolado y el resto a zona desarbolada (matorral, monte bajo y pastizales). Por el contrario, el pasado año se quemaron 298,60 hectáreas y en 2005 un total de 805,72 has. de superficie forestal.

Pese a la predicción de alarma del inicio de la campaña, después de una primavera lluviosa y de temperaturas benignas que favoreció una vegetación abundante, y que obligó a adoptar una prohibición especial de uso del fuego en el medio rural, así como otras medidas limitadoras de otros riesgos como la circulación de vehículos por pistas y caminos rurales, este verano no se ha producido ningún incendio reseñable por su dimensión, valor ecológico o económico, frente a los fuegos notables registrados en campañas anteriores en los montes Aurinos, Ezcaba, Carrascal o Guirguillano.

Asimismo, cabe señalar que por orden foral de la consejera de Desarrollo Rural y Medio Ambiente publicada en el Boletín Oficial de Navarra del pasado 12 de octubre, se levantaron las medidas especiales de prohibición de fuego y circulación de vehículos en el medio rural adoptadas el pasado mes de junio.

Trabajos forestales preventivos por valor de 1,9 millones de euros

Una de las razones que, en un primer balance, realiza el Gobierno de Navarra acerca del éxito de la campaña preventiva de este verano radica en la labor previa desarrollada desde el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente en materia de gestión forestal preventiva.

En este capítulo y desde el verano de 2006, el Gobierno de Navarra ha desarrollado una veintena de actuaciones por valor de 1,9 millones de euros encaminadas expresamente a reducir los riesgos de incendio de la masa forestal foral, que van desde el alquiler de maquinaria pesada para colaborar en las intervenciones de los bomberos (apertura de pistas, realización de cortafuegos…), hasta la mejora de las pistas de acceso a los montes más conflictivos en campañas anteriores (Gallipienzo, Ujué, Ezcaba, Petilla de Aragón, Vera de Bidasoa…), trabajos de selvicultura y desbroce preventivos en zonas de especial valor ecológico (Sabaiza, Valle de Lana, Liédena, Villafranca, Funes, Lóquiz…) o la instalación de depósitos de agua en puntos estratégicos de Navarra que faciliten la posterior actuación de los medios antiincendios, al tiempo que puedan dar también servicio a los ganaderos de estas zonas durante el resto del año.

En colaboración con las entidades locales y propietarios privados, el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente también destaca la importancia de los trabajos de mantenimiento y mejora llevados a cabo en montes públicos y privados gracias a las subvenciones concedidas dentro de la convocatoria anual del Gobierno de Navarra en esta materia.

Ese mismo estudio preliminar de los técnicos de Medio Ambiente indica que las dos principales causas conocidas de los incendios de este verano son la negligencia humana a la hora del empleo del fuego en el medio rural (especialmente por quemas agrícolas no autorizadas) y los accidentes producido por maquinaria en labores de cosecha cerealística y picado de paja, que además de superficie de agrícola o rastrojo, en ocasiones también termina por afectar fincas forestales cercanas.

Un dispositivo de extinción de actuación rápida y con medios adecuados

Asimismo, otra de las razones que han permitido finalizar el verano con una superficie forestal afectada menor a años anteriores es la eficacia del dispositivo de extinción de incendios dispuesto por el Gobierno de Navarra, a través de la Agencia Navarra de Emergencias, pues con un número de incendios similar al de años anteriores se ha conseguido una reducción de superficie afectada digna de reseñar.

Cabe recordar que el Gobierno de Navarra ha empleado un dispositivo de extinción que, en lo referente a personal, ha estado integrado por los 430 bomberos profesionales de Navarra (repartidos en 11 parques) y reforzado con 170 contratados en labores auxiliares de conductores (46), vigilantes (33) y peones (91), además de contar también con el apoyo de las casi doscientas personas que integran los siete parques voluntarios de Navarra en el ámbito geográfico de su competencia: Vera de Bidasoa, Lesaka, Leitza, Goizueta, Aoiz, Isaba y Valcarlos.

Los parques reforzados para esta campaña han sido los de Estella, Tafalla, Peralta, Sangüesa y Tudela y, como es costumbre, se habilitó un parque estacional de apoyo en Miluce (Pamplona), con cuatro autobombas forestales y tres vehículos de transporte de personal, que ha servido además de base para la flota de tres helicópteros antiicendios del Gobierno de Navarra (uno de ellos habilitado como brigada helitransportada de atención rápida para incendios forestales).

El dispositivo aéreo se reforzó a partir del mes de julio con un hidroavión modelo Air Tractor 802, con capacidad de carga en tierra de 3.100 litros, contratado para Navarra por el Ministerio de Medio Ambiente y para el que se habilitó expresamente el aeródromo de Monte Plano, en Tafalla, con personal auxiliar proporcionado por la Agencia Navarra de Emergencias (ANE).

El dispositivo antiincendios del Gobierno de Navarra aplicó un año más una estrategia de anticipación a los fuegos forestales detectados, es decir, que contrariamente a lo que muchos ciudadanos puedan creer, la intervención de los recursos aéreos, en el caso de Navarra, no está directamente relacionada con la dimensión o el peligro del incendio. Al contrario, no se escatima el uso preventivo de los medios aéreos, precisamente para evitar que esos incendios se hagan grandes o puedan hacer peligrar a personas, bienes o espacios naturales de importancia, una decisión que a la luz de los datos de este verano ha ofrecido los resultados esperados, con una media de superficie afectada inferior a una hectárea por incendio declarado en la Comunidad Foral.

Fuente. Agroinformacion.com

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