Huesca impulsa una plataforma nacional de ganaderos contra los ataques de buitres

buitre_vaca.jpgLos ataques de buitres a animales vivos era algo totalmente inusual hasta hace unos años. Sin embargo, en Aragón los ganaderos denuncian que la situación ha cambiado y que los buitres se han convertido en una amenaza permanente.

De tres años a esta parte se ha acumulado una larga lista de ataques denunciados por los ganaderos aragoneses, especialmente los de la provincia de Huesca, pero también de otras comarcas de esta Comunidad y de otras regiones del norte de España.

La situación ha llevado a una organización de ganaderos de Huesca, la Federación ADS de Ovino y Caprino «Alto Aragón», a promover una plataforma nacional contra los ataques de buitres. Consideran que sólo con una estrategia común se puede hacer frente a un problema que no entiende de límites geográficos entre comunidades autónomas y que necesita, eso sí, de una respuesta por parte de las administraciones públicas que, hoy por hoy, aseguran que no se da.

En las últimas semanas se han producido nuevos ataques, uno de ellos en la localidad oscense de Monflorite. Ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de los ganaderos, que aseguran estar hartos de exigir soluciones a la Administración y de no encontrarlas.

El Ejecutivo aragonés se defiende

El Gobierno aragonés, directamente atacado por los afectados, se escuda en las inversiones que ha llevado a cabo a través del Departamento de Medio Ambiente, que dirige el consejero del PAR Alfredo Boné. Afirman que, en el último año, se han invertido más de un millón de euros, con los que se ha duplicado el número de comederos de aves necrófagas.

«Somos la Comunidad autónoma que cuenta con más puntos de alimentación de toda España, lo que constata el notable trabajo que se está realizando en Aragón en esta materia», afirman desde la Consejería de Medio Ambiente. En estos momentos hay 34 comederos con los que se trata de tener garantizada la alimentación de los buitres.

Y es que las medidas de control que se pusieron en marcha por el mal de las «vacas locas» supusieron la eliminación de los tradicionales muladares, a donde los ganaderos acudían para depositar los animales muertos.

Los buitres se quedaron sin esa fuente de alimentación y, según los ganaderos, eso les ha forzado a cambiar sus hábitos. Atacan a animales débiles o enfermos. Al final, aseguran que es una amenaza constante que pone en peligro a los rebaños de ovino.

Coordinación entre regiones

El Gobierno aragonés, además de defenderse con el número de comederos que se han puesto en marcha en el último año, afirma también que la responsabilidad ha de ser compartida por varias comunidades autónomas.

«La distribución de aves necrófagas en la Península Ibérica y en el sur de Francia, y la enorme capacidad de movimiento de estas aves para buscar alimento, hace que la gestión de estas poblaciones deba establecerse de manera conjunta y coordinada», afirman desde la Consejería aragonesa de Medio Ambiente. Y subrayan que, por eso, es «necesario establecer una estrategia nacional para la conservación de las aves necrófagas».

Los ganaderos, sin embargo, indican que, a pesar de los anuncios, de las buenas palabras oficiales y de las inversiones realizadas, la realidad es que el problema persiste.

Así lo han denunciado desde la Federación ADS de Ovino y Caprino «Alto Aragón». Su presidente, Ángel Samper, ha afirmado que han puesto el caso en manos de sus servicios jurídicos para que procedan a denunciar al Gobierno de Aragón «por dejación de funciones». Entienden que, a la vista de la situación, el Ejecutivo autónomo no puede decir que ha cumplido. Samper denuncia que «llevamos casi tres años mareando la perdiz y la paciencia tiene un límite, ya no aguantamos más esta situación de estrés por los ataques de estas aves».

«Esto no puede seguir así»

El presidente de esta organización ganadera destaca que, en su queja, están apoyados incluso por el Fondo de Amigos del Buitre, entidad que respalda las medidas que han decidido adoptar «porque entienden que esto no puede seguir así».

Por eso van a establecer distintos contactos con otras organizaciones del norte de España, también afectadas por el mismo problema. Incluso quieren plantear la situación a las autoridades europeas para que intervengan «y de verdad se puedan arbitrar las medidas efectivas para que dejemos de angustiarnos ante la posibilidad de sufrir un ataque de buitres, porque ya hemos dicho basta».

Fuente. ABC

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