Getaria descorcha el nuevo txakoli

tx_getarLas 18 bodegas de la D.O. Getariako Txakolina presentaron ayer su nueva cosecha,
la primera con un nuevo sistema de controles integrales de los viñedos y las bodegas

Getaria. DV. Getaria vivió ayer su fiesta anual del Txakolin Eguna, con mucha animación pese a que en algunos intervalos los chaparrones obligaron a la gente a buscar cobijo. Se pudieron probar las botellas de las 18 bodegas de la Denominación de Origen, una de las cuales echa a andar esta temporada, Urki, del caserío Urkidi del barrio de Askizu en Getaria.

En la carpa situada en el frontón la fiesta se desarrolló siguiendo el guión habitual de todos los años. Primeramente se informó de que la taberna Politena ha resultado ganadora en el tercer concurso de pinchos, con participación de cuatro establecimientos hosteleros: además del ganador, Tasco, Gira e Itxaspe.

Un 15% menos
 
Después, la secretaria de la Denominación de Origen Getariako Txakolina, Ruth Mozo, informó a los getariarras y visitantes de las características de esta última cosecha de txakoli. «Ha sido un año importante -comentó- porque la Denominación de Origen se ha ampliado a toda la provincia. Y climatológicamente ha resultado un año raro y difícil. Finalmente se han producido 1.800.000 botellas, un 15% menos que en la campaña anterior». Hay que tener en cuenta que este tipo de vino no tiene hoy por hoy ningún problema de excedentes, lo que resulta un lujo.

Además, Ruth Mozo informó de que ya está operativa la llamada Ruta del Txakoli. Consiste en un sistema se señalización de las 18 bodegas, de las que 11 están en territorio de Getaria, 6 en tierras de Zarautz y 1 en Aia, concretamente Zudugarai, que tiene viñedos en el Alto de Orio.

Después subieron al estrado las dos personas elegidas para recibir el reconocimiento de Mahasti Jaun: el surfista zarauztarra Aritz Aranburu y el crítico gastronómico donostiarra Mikel Corcuera. El zarauztarra primero comentó que «es una distinción muy hermosa», para añadir a continuación que tiene raíces familiares en Getaria. Corcuera, por su parte, comentó que «el vino es cosa racional y de cultura, pero también cosa de sentimientos. El txakoli era lo que ahora se llama un vino límite. Amo esta tierra y sobre todo a sus gentes».

Tras el aurresku de la dantzari Leyre Urreisti en honor de los dos Mahasti Jaun, el presidente de la Denominación de Origen, Iñaki Txueka, brindó con una copa del nuevo txakoli y pronunció estas palabras en euskera: «Getariako txakolingile guztien izenean, hona hemen aurtengo txakolin berria. On egin deizuela danoi» (En nombre de todos los txakolineros de Getaria, he aquí el nuevo txakoli. Que os aproveche a todos).

Y los bertsolaris de todos los años, Sebastian Lizaso y Andoni Egaña, y los trikitilaris también habituales, Laja e Iturbide, se encargaron del tramo final del programa. Poco después llegó el esperado momento de la apertura de botellas y reparto de pintxos.

Sebastián Lizaso dijo que hay una semejanza entre el surfista Aranburu y el crítico gastronómico Corcuera: ambos buscan estar en la cresta de ola. Y Egaña dijo que «hacen falta críticos, porque son la única manera de mejorar lo bueno».

Auditorías para todos
 
Una gran novedad de este txakoli de 2007 es que por primera vez se han implementado todos los controles de calidad. Se han realizado auditorías en los viñedos y en todas las bodegas, de manera que ahora hay un conocimiento real de la situación del sector. Esos controles, por decisión de la Denominación de Origen, los ha llevado a cabo la Fundación Kalitatea y se repetirán todos los años.
 Una gran novedad de este txakoli de 2007 es que por primera vez se han implementado todos los controles de calidad. Se han realizado auditorías en los viñedos y en todas las bodegas, de manera que ahora hay un conocimiento real de la situación del sector. Esos controles, por decisión de la Denominación de Origen, los ha llevado a cabo la Fundación Kalitatea y se repetirán todos los años.Gipuzkoa es el territorio donde más se consume el txakoli de Getaria, con un 75%. Otro 10% se consume en los otros territorios vascos; otras zonas de España, principalmente Madrid y Barcelona, consumen también el 10% aproximadamente; y el 5% restante va a parar a diferentes países de Europa y Norteamérica.De aquí a pocos años variarán notablemente las cantidades de txakoli. Hoy en día las hectáreas de la D.O. son 227, pero a partir de esta primavera habrá otras 100 más plantadas, de manera que en cuatro años se podría pasar de dos millones de botellas a tres. Hoy en día no hay excedentes, se vende todo el txakoli producido, pero en el futuro podría cambiar la tendencia, dado semejente aumento de producción.

Este año, por primera vez, se comercializará un txakoli de cosecha tardía. La bodega Txomin Etxaniz ha hecho pruebas durante varios años y ahora se ha decidido a comercializar la bebida. Se trata de vinos en base a uvas que se han dejado en la planta varias semanas más de lo habitual, de manera que ganan en azúcares. Son aromáticos y con un toque de dulzor, y resultan adecuados para acompañar a ciertas viandas como el foie.

Además, las bodegas Txomin Etxaniz y Ameztoi volverán a comercializar el vino espumoso con base de txakoli, el llamado birbirra. Se usa el método champenoise, con un mínimo de nueve meses antes de la segunda fermentación. Entre ambas bodegas pondrán 15.000 botellas en el mercado.

La llamada Ruta del Txakoli es un viejo proyecto de la Denominación de Origen que ahora se ha hecho realidad. Se han instalado rótulos en los cruces de carreteras y caminos. En algunos casos se ofrece la posibilidad de catar los caldos.

Fuente. Diariovasco.com

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