Ganaderos unidos

Leche_20aumento.jpgJOSÉ DE ARANGO. Acabo de recibir los estatutos de la Asociación de Ganaderos Unidos de Vacunos de Leche, de la que Pedro Egocheaga, de «La Cobertoria» de San Justo, en Villaviciosa, es uno de sus principales promotores. Y me informa Diego, jovencísimo ganadero de Valderrodero de Mallecina, en Salas, de que acaba de efectuarse la presentación de la nueva agrupación, que tiene ámbito estatal, en la localidad valdesana de Trevías, con una asistencia masiva de titulares de explotaciones que las están pasando canutas porque el precio de la leche ha bajado tanto que ya está por debajo de los costes.

La presentación de esta asociación en el concejo de Salas tendrá lugar el próximo día 5 de diciembre, a las diez de la noche -después de catar-, en las instalaciones que tiene en La Arquera la Asociación de Vecinos «Los Picos», escenario reciente de una fructífera mesa redonda sobre la problemática de las ganaderías productoras de carne. El propio Pedro Egocheaga me confirma que estará en La Arquera en la fecha indicada para hablar de los estatutos, ya aprobados, y de los objetivos de la nueva asociación, que nace con gran fuerza y sobre todo con una muy significativa acogida entre los profesionales del sector.

Echo un vistazo a esos estatutos y me encuentro con que aquí no van a establecerse cargos remunerados, ni vitalicios, ni vinculados a organizaciones sindicales o políticas. Y quienes deseen pertenecer a la nueva Asociación de Ganaderos Unidos han de ser profesionales del sector, y quienes no reúnan ese requisito sí pueden inscribirse, pero sólo tendrán voz, ya que no podrán votar. La asamblea de socios será soberana y habrá rotaciones en la directiva tan frecuentes que a los dirigentes no les dará ni tiempo a «malearse», porque estarán poco tiempo en el cargo, si la masa social así lo estima oportuno.

Me consta que Pedro Egocheaga ha luchado mucho, ha quemado miles de kilómetros por caleyas y pueblos, ha metido al teléfono móvil unas facturas que Meli, su esposa, confiesa no conocer pero sí sospechar, pero, al fin, ha conseguido poner en marcha una asociación independiente que ya está oficialmente reconocida, porque sus estatutos quedaron aprobados por la superioridad. Pedro es un ganadero vocacional que está en esto desde que era un niño y que comenzó comprando con sus ahorros juveniles la primera xatina de raza, hasta convertir «La Cobertoria» en una explotación láctea modélica. Y Pedro detesta el lucimiento personal. Sólo quiere que el ganadero de leche cobre un precio justo que alcance para que vivan dignamente miles de familias en las que trabajan todos sus integrantes desde antes de la amanecida hasta cerca de la medianoche, y los siete días de la semana. ¡Y sin vacaciones!

LNE

Escriba su comentario