Encarece el pienso y merma aún más la rentabilidad del caserío

enba_mini1.JPGdv -Uno de los colectivos más directamente afectados por el encarecimiento del trigo son los baserritarras, ya que este grano sirve de base para la elaboración de piensos con los que alimentan a algunos de sus animales. De hecho, los fabricantes de pienso ya han anunciado a los ganaderos que prevén subir sus tarifas «cinco o seis pesetas (3-4 céntimos de euro) por kilo», indica Mikel Arteaga, presidente de la organización de baserritarras ENBA. El baserritarra lamenta que esta subida se suma a la experimentada por el maíz «hace quince días».

Para un productor de leche como él, el mayor coste del trigo repercute en un aumento de los costes de «uno dos céntimos por litro de leche». Explica que un ganadero de vacuno de leche gasta un promedio de «medio kilo de pienso por litro de leche producido» y el sobrecoste que les puede generar el actual problema con el trigo ahogará aún más las ya maltrechas cuentas de las explotaciones ganaderas.
El presidente de ENBA recuerda que la producción de leche acarrea un coste medio de «0,30 euros por litro», y que las empresas lácteas están pagando en la actualidad en Gipuzkoa «0,32 euros por la leche de más calidad», lo que sitúa al sector en el «umbral de la rentabilidad».

Una situación que está provocando un abandono progresivo del medio rural. «Ahora mismo conozco dos explotaciones que han decidido abandonar y ya están vendiendo los animales», explica.

El ganadero guipuzcoano razona que si el encarecimiento del pienso no viene acompañado de una subida equiparable de los ingresos puede ser la «puntilla» para varias explotaciones.

Denuncia un pacto de precios

Arteaga denuncia, además, que tiene «serias sospechas» de que los fabricantes de piensos del País Vasco y Navarra «han llegado a un acuerdo de precios y de reparto del mercado», una situación que sería ilegal al atentar contra el principio de libre competencia.

El máximo representante de ENBA basa su denuncia en que «antes había una lucha entre las empresas por captar clientes y desde hace un par de años eso ha dejado de producirse al tiempo que los precios de los piensos vascos y navarros son bastante más elevados que en Cantabria o Asturias, por ejemplo».
Una diferencia entre empresas de estas regiones que puede alcanzar los «tres céntimos por kilo», una cantidad «desorbitada que dispara nuestros costes respecto a los de las comunidades cantábricas vecinas, teniendo en cuenta la gran cantidad de kilos de pienso que consumen las vacas».

Escriba su comentario