En contestacion a la editorial de El Pais

Sr. Director:

El agua de lluvia caída cada año en nuestro territorio puede convertirse en corriente (agua rodada) o infiltrarse (agua freática) o ser aprovechada por la vegetación (agua evapotranspirada).

El agua rodada, al final va a parar a los cauces fluviales y alcanza los océanos, donde se almacena por largos períodos de tiempo. El agua infiltrada se regenera automáticamente y sirve para alimentar las fuentes de agua potable, aunque también puede permanecer largos años en reservas subterráneas. Por último, el agua evapotranspirada se añade a la evaporada por el Sol, y al pasar a la atmósfera, alcanza la forma molecular, químicamente pura. Ambas fracciones (evaporada y evapotranspirada) constituyen la base real de las lluvias futuras y alimentan el ciclo evaporación-lluvia.
Actualmente nuestra sociedad plantea un uso sostenible del agua y propone un ahorro sustancial de la misma. Algunos especialistas preconizan un recorte del agua “consumida” por la agricultura. Parece ser que el ahorro hídrico ha de venir de la agricultura.

Difícilmente podremos ahorrar agua suficiente en las duchas o en las fábricas de nuestros polígonos. Más fácil será quitarle el agua al agricultor que a un ciudadano o a una cadena de producción industrial. La agricultura tiene, pues, todos los números para que le digan que se las arregle con menos agua.

Algunos, con un gran poder mediático pero sin rigor científico, ya han profetizado el futuro, “los agricultores y ganaderos exprimen el 73% de los recursos (hídricos) y su aportación al PIB apenas supone un 2%”. Seguro que no tienen en cuenta que el agricultor y el ganadero no consumen una gota de agua sino que la utilizan y reciclan.

Jesús D Mez Madrid
 

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