El sector vitivinícola y las administraciones de Euskadi exigen un reparto coherente de los fondos de la OCM

VI_AS.jpgSólo llegaría el 1,2% de las ayudas cuando la producción final agraria de los viñedos de Euskadi es el 11,5% del total estatal

El sector vitivinícola y las administraciones de Euskadi exigieron hoy al Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, un reparto “coherente” de los fondos de la Organización Común del Mercado (OCM) del vino.

Las organizaciones profesionales ENBA y ENHE, las organizaciones sectoriales SEA, ABRA y ARAEX y Grupo de empresas vinícolas de Rioja Alavesa, los Consejos Reguladores Txakoli de Bizkaia, Getaria y Alava, así como los Departamentos de Agricultura de Alava, Bizkaia y Alava y el Departamento vasco de Agricultura, reunidos esta semana, acordaron enviar un escrito a la ministra de Medio Ambiento, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, en el que muestran su “total rechazo a la distribución de fondos de la OCM del Vino realizada por el Ministerio de Medio Ambiento, Medio Rural y Marino (MARM), prevista para la Comunidad Autónoma del País Vasco, que no tiene en cuenta el peso económico y social del sector vitivinícola vasco”.

Asimismo, demandan que las medidas incorporadas en el programa presentado por la CAPV, sean desarrolladas por las Administraciones correspondientes, en ejercicio de las compendias exclusivas que tienen en la materia.

Pore otra parte, solicitan que se incorporen las medidas recogidas en el programa de apoyo presentado por la Administraciones Vascas al MARM y que incorpora las peculiaridades de la región, así como los presupuestos solicitados.

El escrito requiere que el reparto de fondos tenga en cuenta además la importancia de la producción de vinos de calidad diferenciada, el peso económico de la producción, así como el porcentaje de personal ocupado, numero de establecimientos, margen bruto o porcentaje destinado a inversiones, entre otros.

En el reparto de fondos de las medidas de apoyo propuesto inicialmente por el Ministerio a las Comunidades Autónomas se traslada, para el primer periodo de cinco años, que el volumen de recursos al País Vasco sea del 1,2 por ciento, porcentaje idéntico al de superficie vitícola de la Comunidad con respecto al Estado.

Sin embargo la producción final agraria de los viñedos de Euskadi supone el 11,5 por ciento del total estatal, además de que las ventas netas superan el 13,5 por ciento del volumen total del vino vendido a nivel del Estado español, lo que, según la misiva, “sin duda es la mejor muestra del buen hacer y profesionalidad del sector vitivinícola vasco, que los consumidores reconocen y aprecian, y que no se corresponde con el volumen de ayuda que Madrid plantea”.

Por el contrario, afirma que la propuesta de reparto actual “no tiene en cuenta la situación del porcentaje de personal ocupado, el número de productores, el margen bruto o porcentaje destinado a inversiones, y no atiende al peso económico y social que el sector vitivinícola vasco tiene”.

Según destaca el sector vinícola vasco, “el apoyo a la promoción para incorporarnos a nuevos mercados, el respaldo a la permanente necesidad de inversiones en materia de trasformación y comercialización, el mantenimiento de las medidas de fomento a las acciones de reestructuración incorporando nuevas acciones de tipo medioambiental, el refuerzo a los seguros de cosecha que permitan mantener la rentabilidad del sector en condiciones adversas y el respaldo a medidas medioambientales como la destilación de subproductos, son los pilares que sustentan el programa de apoyo de la Comunidad y que las ayudas propuestas por Madrid no permiten”.

La producción vitivinícola en la Comunidad Autónoma del País Vasco es el componente más representativo del sector agroalimentario vasco, no sólo desde el punto de vista económico, sino también desde el social, por la consideración que la vitivinicultura tiene en amplios sectores.

“En este desarrollo ha sido fundamental el sistema organizativo único, que se ha ido desarrollando a través de los cuatro Consejos Reguladores (Rioja y Txakolis) que aglutinan la totalidad de los vinos producidos, con el reconocimiento de vinos de calidad, con características propias y diferenciales, por el ámbito que en el que se producen, la materia prima diferenciada y el trabajo realizado a lo largo del tiempo por los productores y elaboradores, un trabajo que el sector y las administraciones vascas van a seguir defendiendo”, concluye.

FINANZAS.COM

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