El Principado pide «agilidad» en los controles del lobo en los Picos y en el pago de los daños

brinco.jpegEL COMERCIO DIGITAL – El ultimátum por parte de tres de los alcaldes asturianos que aportan terrenos a los Picos de Europa de abandonar los órganos de participación para la gestión de este espacio protegido «si no se toman medidas exhaustivas y permanentes contra el lobo» ha llegado a oídos del Gobierno del Principado. Pero éste ha pasado la patata caliente al organismo de Parques Nacionales.

El director general de Biodiversidad y Paisaje del Principado de Asturias, José Félix García Gaona, quiso aclarar que el tema en cuestión «es un asunto del parque» aunque confirmó, tal y como informara anteayer el director del parque en funciones a los propios alcaldes, la existencia de una resolución para iniciar las batidas de hasta tres lobos en la zona de los Lagos. A éstas habrá que sumar en un futuro próximo otras dos en Tresviso, tal y como se había aprobado en la última Comisión Mixta del Parque Nacional.

Los alcaldes de Cangas de Onís, Onís y Amieva entienden que las batidas llegan tarde porque el lobo ya ha hecho mucho daño en la cabaña ganadera en lo que va de año y reclaman un control permanente de esta especie que, explican, está poniendo en peligro la supervivencia del pastoreo en los Picos de Europa. Ante esta reivindicación, al Gobierno del Principado sólo le restó desear que los controles previstos por la Comisión Mixta «se hagan con la mayor celeridad» y que se «paguen cuanto antes los daños generados por esta especie a los ganaderos». Del ultimátum de los alcaldes, ni una sola palabra.

Los regidores parecen tener las cosas claras y de no tomarse medidas más ambiciosas para controlar el lobo en los Picos de Europa tienen intención de ausentarse de las futuras reuniones convocadas por los distintos órganos de participación del Parque Nacional. La próxima está prevista para el día 4 de septiembre en Covadonga.

 El regidor de Peñamellera Baja, el conservador José Manuel Fernández, apoya las peticiones de sus homólogos para mantener un control permanente del lobo, aunque reconoce que hasta la fecha no tiene conocimiento de que esta especie esté realizando importantes daños en su territorio. Además, aseguró «desconocer la población de lobo que hay y las batidas que se prevén hacer» por lo que, mantiene, «si ellos, que tienen información privilegiada, abandonan los órganos, nosotros estaríamos encantados de ocupar esos huecos libres», al tiempo que aseguró que su ayuntamiento no estaba convocado para la reunión celebrada anteayer.

Por su parte, el alcalde de Cabrales, José Vicente del Carmen Bustillo, prefirió no posicionarse sobre este hecho y ni siquiera quiso aclarar si estaba o no convocado para la reunión del pasado lunes junto al resto de alcaldes, ganaderos y el director del parque en funciones.

Normativa conjunta

Las reivindicaciones de los alcaldes de Cangas de Onís, Onís y Amieva van más allá. En apoyo de los ganaderos afectados han reclamado agilidad en el pago de las indemnizaciones -aseguran que en ocasiones los afectados tienen que esperar hasta 25 meses para cobrar- y reclaman una normativa común para la gestión del lobo en las tres comunidades que aportan espacio al parque. La razón es simple. En el territorio castellano leonés está permitida la caza incluso dentro del espacio protegido mientras que, en Cantabria, se pueden cazar lobos fuera de los Picos. La especie en Asturias está protegida y mucho más dentro de los límites del parque, por lo que «los lobos llegan a la vertiente asturiana huyendo de las cacerías de León y Cantabria», dicen.

El lobo, que hasta ahora atacaba a ovejas y cabras, ha empezado a matar a ganado mayor y desde el pasado mes de julio se han contabilizado ya 18 terneros muertos en garras de los cánidos. La situación ha colmado la paciencia de ganaderos y alcaldes.

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