El precio de los cereales amenaza con disparar la inflacción

El aumento del precio de los cereales, causado por la creciente demanda para fabricar biocombustibles, podría provocar una fuerte subida de precios de los alimentos básicos en España que repercuta en la inflación hasta disparar su tasa al 3,5 por ciento al cierre del año, según los expertos.

Al efecto base del petróleo -que hará subir la inflación en los últimos meses de 2007 debido a que los precios del crudo estaban más bajos un año antes-, se puede unir el repunte de los productos alimentarios básicos si se cumplen las previsiones ‘más alarmistas’, indicó a Efe Carlos Maravall, de Analistas Financieros Internacionales (AFI).

De esta forma, en septiembre los precios de alimentos básicos podrían subir hasta un 3 por ciento, aunque, para Maravall, las empresas del sector son ‘muy competitivas’ y suelen procurar que el encarecimiento de las materias primas no se note en el precio final.

Sin embargo, los ‘indispensables’ en la cesta de la compra han experimentado subidas muy significativas en el último año.Tal es el caso del pan, que según los datos del Indice de Precios de Consumo (IPC) de julio, subió un 6,1 por ciento interanual, aunque su principal materia prima, que son los cereales y sus derivados, sólo aumentó el 2,3 por ciento en el mismo periodo.

Además, el aumento del precio de los cereales en los últimos meses afecta también al precio de las carnes, que, excepto en el caso del ovino -que ha bajado-, han experimentado crecimientos tan significativos como el de la carne de ave, que se encareció un 6 por ciento en el último año, o la de vacuno, un 5,7 por ciento más cara.

La subida de la inflación provocada por estos encarecimientos volverá a elevar el diferencial de precios de consumo con la zona euro, que en cualquier caso también se verá afectada por estas alzas, por lo que dicho diferencial no debería crecer más de cuatro décimas, desde las seis actuales hasta un punto.

El petróleo y los alimentos básicos serán así, en opinión de los expertos consultados, las dos rúbricas que más afecten en los próximos meses a la inflación española, que en agosto se situó en el 2,3 por ciento según el indicador adelantado del Indice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), publicado hoy por el Instituto Nacional de Estadística.

>Los analistas consultados mantienen así las previsiones de un repunte de los precios para septiembre, que algunos, como el director del Servicio de Estudios de Caixa Catalunya, Xavier Segura, esperaban que se produjera este mes, aunque el comportamiento favorable del crudo en agosto lo retrasó.

Si el petróleo sigue con precios moderados, Segura estima que el resultado final de la inflación a fin de año podría ser ‘un poco mejor de lo esperado’, por debajo del 2,5 por ciento.

La estimación de Segura es la más optimista mientras otros, como el analista del Servicio de Estudios de Caja Madrid, Sergio Díaz, creen que la inflación será del 3 por ciento.

El hecho de que España crezca a un mayor ritmo que sus socios europeos también la convierte en un país más inflacionista, y por eso una tasa del 3 por ciento puede considerarse ‘normal’, según Carlos Maravall.

Otros expertos ven también riesgos inflacionistas en el aumento de las exportaciones y el crecimiento de la masa monetaria en circulación en la zona euro.

Es el caso del analista del Instituto de Estudios Económicos (IEE), Manuel Colinas, que defiende que el Banco Central Europeo (BCE) suba los tipos para contener los precios, como se había anunciado antes de la crisis hipotecaria originada en Estados Unidos.

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