El lobo impide el desarrollo turístico del municipio asturiano de Cabrales

La intención es “empezar a dinamizar el parque” señala Prieto, quien detalla que el parque” vela por proteger especies como el lobo pero hace poco por dinamizar el lugar”.

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El problema de la existencia de lobos en el municipio, que es el segundo con más hectáreas dentro del Parque, “viene de tiempo atrás”, según detalla Prieto, que relaciona la gestión del citado espacio con la situación actual en la que se encuentran los pastores de la región: “Cabrales está inmerso en un problema importante porque de tener el tradicional queso que lleva su nombre, que dio vida y fama al municipio, desde 1995 ha visto cómo su producto estrella que servía de reclamo turístico y que daba nombre a la localidad, está en regresió n”.

Si antaño “fue un hito en la cultura del pastoreo eliminar al enemigo aterrador que era el lobo”, ahora “a raíz del Parque, que en su estatuto fundacional contempla la protección de especies, el problema ha vuelto a renacer”. Como consecuencia de ello “el pastoreo ha ido acabando” y “ha ido desapareciendo el pastor como tal, de ahí que la producción del auténtico queso de cabrales artesanal, un valor cultural nuestro, también ha caído”, apunta el teniente alcalde.
El sector privado en la gestión del Parque

Prieto lamenta que todo ello haya tenido como consecuencia “la desaparición de las tradicionales majadas, un producto más para compatibilizar con la oferta turística que constituyen nuestras montañas”. Por esa razón ha propuesto al Patronato del Parque Nacional de Picos de Europa la integración del espacio en la Carta Europea del Turismo Sostenible en los Espacios Naturales Protegidos (CETS), ya que dicho certificado supondría una gestión más abierta del Parque, que permitiría favorecer la aplicación del concepto de desarrollo turístico sostenible de la zona.

La integración en la Carta Europea del Turismo Sostenible “permitiría al sector privado entrar dentro de la gestión del Parque, en colaboración y armonía con sus gestores actuales, por lo que los sectores implicados en la producción del queso de cabrales pasar a gestionar dicho espacio”, explica el teniente alcalde del núcleo asturiano, que incide en que de ese modo, “podríamos impulsar un turismo de calidad, organizar rutas para que nos visitaran universitarios, científicos y otros colectivos para convivir y conocer de cerca esa cultura del pastoreo que hizo a Cabrales famoso en todo el mundo”. Ahora “no podemos tener pastores, ni cabañas ni nada que nos pueda permitir desarrollar una actividad turística”.

De momento, el patronato del Parque Nacional de Picos de Europa se ha comprometido a estudiar la propuesta del Ayuntamiento dar una respuesta a la solicitud en la próxima reunión.

Aina Solano (hosteltur.com)

2 Respuestas to “El lobo impide el desarrollo turístico del municipio asturiano de Cabrales”

  1. ellobo Says:

    el lobo no impide nada sino nosotros les impedimos que vivan tranquilos

  2. geroa Says:

    Iñigo Zuberogoitia | Biólogo
    «Lobos y ovejas pueden compartir el territorio, si hay ayudas para los pastores» (y II)
    FERNANDO SEGURA

    – ¿Se está dando algún otro caso similar de extinción de un carnívoro desplazado por otro?
    – El gato montés, no por problemas de hábitats, sino por la competencia del gato doméstico. Este último se hibrida con el montés y el resultado son gatos mezclados. Estos se siguen hibridando con otros domésticos. Al final, el genotipo del gato montés desaparece. El doméstico se encuentra en todos los rincones del País Vasco, de forma que las posibilidades de hibridación con el montés son muy grandes. Nos planteamos si realmente queda algún gato montés puro en Euskadi. También entre los turones y hurones hay problemas. El hurón es un animal de compañía y cuando la gente se aburre lo suelta. Se hibrida con el turón y de nuevo tenemos la raíz del problema.

    – ¿Si tuviera que lanzar un SOS urgente, para qué carnívoros pediría protección especial?
    – Para el visón europeo y el gato montés.

    – El lobo ha llegado a Vizcaya y Álava. ¿Entrará en Gipuzkoa?
    – Está en expansión, algo muy apreciable en todas las zonas rurales del norte de España. Cuando llega a Vizcaya y Álava, se crea un conflicto. Hay demasiada densidad de población y los recursos son limitados. Además, el pastoreo en el País Vasco es muy distinto al de Castilla-León, Asturias y Cantabria. Aquí se deja a las ovejas sueltas y no se las vigila, de manera que cuando llega el lobo hace unas matanzas tremendas. La consecuencia es la organización de batidas y la persecución ilegal mediante cepos, lazos, venenos…En resumen, en cuanto un lobo pisa territorio vasco, ya está crucificado. Es muy difícil que llegue a Gipuzkoa, lo están frenando en Vizcaya y Álava.

    – ¿Usted es partidario de que el lobo se establezca en Euskadi?
    – Sería partidario de intentar la negociación entre la Administración, los ganaderos, los conservacionistas y los ecologistas, con el objetivo de que los pastores no se lleven la peor parte y, por otro lado, que no se ataque al lobo. Entiendo perfectamente a los ganaderos. Si yo fuera pastor y un lobo me mata cincuenta ovejas en una noche, sería el primero en cargarme al lobo. Por otra lado, están los ultraconservacionistas, que dicen que hay que defender al lobo, sean cuales sean las medidas a adoptar. Habría que sentarse y negociar.

    – ¿Hay lugares donde exista un acuerdo entre las partes y haya ganado y lobos?
    – Sí. Suelo ir con frecuencia a ver lobos a zonas de Castilla-León. Estos últimos meses he estado varias veces en la sierra de La Culebra (Zamora). Allí se da la mayor densidad de lobos de Europa occidental, pero también hay ovejas y vacas. Los ganaderos se quejan de que los lobos matan a las ovejas, como es natural, pero la Administración paga los daños bien y al momento. Además, la Junta de Castilla-León tiene un criadero de mastines y los regala a los pastores. También se dan permisos para matar a un número limitado de lobos. Se cobra por esta caza y el dinero repercute en los pastores y en los municipios implicados. Por tanto, si hay ayudas para los pastores, sí pueden convivir los lobos y el ganado.

    – ¿Cabría la posibilidad de la aparición en Euskadi de algún otro carnívoro de gran tamaño?
    – El oso se extinguió hace cien años y el lince hace dos o tres siglos. La reintroducción del oso es prácticamente imposible. El paisaje está tan fragmentado, hay tantas carreteras…En cuanto al lince, el problema es que la base de su dieta es el conejo y en el País Vasco no abundan. Además, necesita una cierta homogeneidad de hábitats y Euskadi es una especie de caos.

    – ¿Está justificada la prevención que tiene parte de la población hacia los carnívoros?
    – La gente tiene que aprender a ver a los carnívoros como lo que son en realidad y desmitificarlos. Quitarles el mote de alimañas que tenían antaño. Por ejemplo, no es cierto que las comadrejas tengan veneno o que las garduñas sean sanguinarias por naturaleza. Los carnívoros ocupan un nicho en el País Vasco y tienen una misión.

    – ¿Está conforme con que se maten animales cuando hay un exceso de ejemplares, como reclaman los baserritarras con el zorro?
    – Hay carnívoros abundantes y regular su población no tiene ningún efecto perjudicial. El zorro es una especie cinegética y se puede cazar, no lo veo mal. De todas formas, este animal en los últimos años ha padecido la sarna y su población se ha diezmado, aunque parece que últimamente se está volviendo a recuperar.

    DIARIO VASCO

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