El frío aleja el bonito

Arrantzaleak_2007061421330806xm1.jpegDEIA- Los puertos vascos han comenzado a recibir las primeras descargas de bonito de la temporada procedentes de las capturas realizadas por las embarcaciones de la flota que faena mediante el empleo del sistema de curricán o cacea. Para que los consumidores pueden disfrutar de las excelencias gastronómicas que ofrece esta especie de túnido, los arrantzales se han visto obligados a navegar hasta el corazón del Océano Atlántico. Y es que los cardúmenes de atún blanco se localizan en una zona ubicada a unas 800 millas náuticas (más de 1.400 kilómetros) del Cabo Matxitxako y hasta la fecha los atunes se muestran reacios a continuar su migración trófica hacia el Golfo de Bizkaia.

La bajas temperaturas que presenta el agua del océano parecen influir de manera determinante en el comportamiento de los atunes. “Las condiciones oceanográficas pueden modificar de manera sustancial la distribución y dinámica de los túnidos así como su vulnerabilidad a los artes de pesca” aseguraba Josu Santiago responsable del área de investigación de túnidos de AZTI-Tecnalia y presidente del Comité Científico de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (Iccat) en su tesis doctoral sobre el atún blanco.

“Existe un claro consenso en que las condiciones de temperatura y de oxígeno disuelto pueden alterar drásticamente la distribución, movimientos y vulnerabilidad al arte de los túnidos”, agregaba este experto. Ya en el siglo XVIII, ilustraba en su exposición, se apuntaba la notable influencia de los factores oceanográficos y climatológicos en la pesquería de túnido.

La presencia de arrantzales vascos al norte de las Islas Azores es habitual durante los primeros compases de la campaña de bonito. No obstante, llama poderosamente la atención el hecho de que no se localicen cardúmenes en zonas más próximas a la costa de Galicia. “Todos los años navegamos hacia el oeste hasta localizar los primeros atunes de la temporada y en ocasiones llegamos a zonas muy alejadas como ha sucedido este año. Lo realmente preocupante es el hecho de que desde que zarpamos de la zona de pesca hasta que arribamos a puerto no hemos capturado pescado alguno” aseguraba Josu Ventades, patrón del pesquero de Bermeo Almikeko Ama, tras completar casi un mes de faena en el Atlántico.

SIEMPRE QUEDA LA ESPERANZA Los arrantzales confían en que la situación se vaya normalizando conforme se produzca el calentamiento de las aguas del Cantábrico y del Golfo de Bizkaia. “Durante los últimos días se ha producido un ligero incremento en la temperatura y esperamos que continúe en las próximas jornadas y los cardúmenes de bonito se acerquen al Cantábrico” afirmaba esperanzado el patrón bermeano. Los túnidos son grandes nadadores y los arrantzales mantienen la esperanza de toparse con cardúmenes de atún a pocas millas de la costa cuando vuelvan a hacerse a la mar y reanuden la actividad pesquera.

El inicio de la campaña está resultando irregular y, tras unas jornadas aceptables de pesca, los buques de la flota cacera han vagado sin capturas por espacio de varios días. Afortunadamente, en las últimas jornadas se ha reanudado la actividad extractiva y los barcos comienzan a arribar a puerto con capturas de bonito. La cofradía de pescadores de Bermeo ha subastado hasta la fecha 39.000 kilos de esta especie procedente de las descargas realizadas por cuatro embarcaciones. Para la jornada del lunes y toda la próxima semana se espera la entrada nuevas partidas de pescado. Cabe reseñar que muchas embarcaciones optan por realizar sus descargas en puertos más próximos a las zonas de pesca como Burela, Avilés o Xixon.

El precio de cotización en lonja de los ejemplares de atún blanco-bonito del norte presenta una tendencia a la baja. Si las primeras partidas descargadas a finales de junio se vendieron en lonja a una media próxima a 7 euros el kilo, esta semana el precio ha llegado a situarse por debajo de los 5 euros y todo apunta a que seguirá bajando durante los próximos días, conforme se produzca un incremento en el volumen de descargas. Durante la campaña de bonito del año pasado los puertos de Bizkaia y Gipuzkoa registraron la entrada de 6.362 toneladas de bonito cuya cotización media se situó en 3,49 euros.

Pero la baja temperatura del agua superficial del mar no influye únicamente en el comportamiento de los cardúmenes de atún blanco. El tardío calentamiento de las aguas del Golfo de Bizkaia ha propiciado que la campaña de pesca de anchoa se haya prolongado hasta la última semana del mes de junio e incluso esta semana las cofradías vascas han recibido partidas de esta especie.

Así las cosas, la flota de cebo vivo ha retrasado su incorporación a la pesquería del bonito. En cualquier caso, varias embarcaciones de Getaria navegan ya por el Atlántico a la pesca de bonito. Se espera que a lo largo de la próxima semana el grueso de la flota vasca que ha venido faenando a la pesca de anchoa centre su actividad en la pesquería de bonito.

 

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