El documental “Food Inc” no debe ganar el Oscar: agricultores

Milenio.com. Washington.- La industria del maíz ha enfilado sus cañones contra uno de los documentales nominado al Oscar, diciendo que es una cinta injusta con muchos de los agricultores de la nación y por lo tanto no debe ganar.

“Food Inc.”, nominada en la categoría de mejor documental, ha capturado una gran audiencia con su apariencia de detrás de cámaras.

La cinta ofrece una mirada a la industria de alimentos, colocando cámaras en cebaderos, mataderos y granjas de pollos de grandes empresas _describiendo prácticas que le causan nauseas a cualquiera_ en un esfuerzo por promover que los clientes consuman alimentos cultivados local y orgánicamente, en lugar de los que se producen de manera masiva.

La industria del maíz, una de las muchas criticadas en el filme, está contraatacando. Aunque el periodo de votación oficial ya terminó la Asociación Nacional de Cultivadores de Maíz, el más grande grupo comercial de la industria, está pidiendo a los agricultores que llamen a los medios y entren en redes sociales como Facebook para rebatir el documental en los últimos días previos a la entrega del Oscar.

“Si no acallamos sus argumentos con información creíble y verdadera, nuestra reputación como agricultores estadounidenses sufrirá significativamente”, reza un mensaje de alerta que recibieron los miembros de la asociación esta semana.

La película abona a un creciente movimiento social que critica el sistema de alimentos industrializado. El largometraje combina a Michael Pollan, autor de “The Omnivore’s Dilemma” (El dilema del omnívoro”) y Eric Schlosser, autor de “Fast Food Nation” (Nación de comida rápida). Ambos libros se oponen tenazmente a la agricultura industrial.

Darrin Ihnen, un agricultor de Hurley, South Dakota, y presidente de un grupo de cultivadores de maíz, dice que la película lo enfurece porque ignora muchas de las cosas buenas acerca de las granjas estadounidenses, incluyendo las prácticas afines con la conservación del ambiente que algunos de ellos usan, así como sus esfuerzos de combatir el hambre mundial.

“Como tenemos suministros abundantes, Estados Unidos tiene la comida más barata del mundo y en gran parte gracias a las prácticas que se critican en la película”, dijo. El documental explora los químicos que se usan para engordar los pollos y reses, critica los cultivos alterados genéticamente y vincula prácticas del ganado a las muertes por envenenamiento con la bacteria E. coli.

También se culpa al uso expandido del maíz por la epidemia de obesidad y la alta incidencia de diabetes en Estados Unidos.

Pero no todo en negativo en la película, que además relata el aumento en la producción de alimentos orgánicos y la apertura de empresas como Wal-Mart a venderlos.

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