El congreso de EHNE de Gipuzkoa aboga por un caserío unido a la tierra

logo_ehne.gifGARA – El sexto congreso del sindicato EHNE de Gipuzkoa apostó ayer por buscar fórmulas que hagan revivir al sector agro-ganadero y que pasan por definir un modelo de caserío «que no esté ligado a los mercados internacionales» sino a la tierra -para producir alimentos de calidad- y también a la sociedad, a través de mecanismos que tiendan puentes entre los centros de producción y los consumidores.

El centenar de baserritarras reunido ayer en el congreso de EHNE de Gipuzkoa aprobó por unanimidad la ponencia «Baserria, osasun iturri» (El caserío, fuente de salud), que aboga precisamente por revalorizar el trabajo de los agricultores y ganaderos como fuente de alimentos saludables y de calidad.

Esta apuesta tiene como objetivo revertir la evolución registrada en el sector en los últimos años, caracterizada, según el sindicato EHNE, «por el fracaso del modelo intensivo impuesto por la UE y otras instituciones, que ha acarreado una terrible pérdida de puestos de trabajo».

Con este diagnóstico, el congreso de EHNE se comprometió a buscar fórmulas que hagan revivir al sector, entre las que destacan la apuesta por recuperar puentes con la sociedad. «Al fin y al cabo -sostiene la ponencia-, el caserío ofrece múltiples beneficios a toda la sociedad como alimentos frescos, de calidad y confianza, el cuidado de la biodiversidad, y un patrimonio cultural, histórico y gastronómico, pero que la sociedad no valora como es debido».

Iñaki Lazarobaster, presidente de EHNE-Gipuzkoa, abogó en su intervención final por emprender un nuevo camino, ya que «llevamos tiempo en crisis, y la actual coyuntura económica ha afectado aún más a los sub-sectores que se encontraban en peor situación». Insistió en que no es un problema que se limita a la pérdida de puestos de trabajo, sino que atañe a toda la sociedad, «porque afecta directamente a la alimentación de los ciudadanos y a la conservación del medio ambiente».

A su juicio, la única vía para salir de la crisis pasa por definir un nuevo modelo de producción «unido a la tierra y a la sociedad, y no a los mercados internacionales». Para ello reclamó un mayor apoyo de la Diputación, al considerar que «no hace todo lo que puede. Muestra de ello es que hoy no contemos con la presencia de ningún representante foral», lamentó Lazarobaster.

El congreso aprobó también por unanimidad la nueva ejecutiva del sindicato, en la que el elgoibartarra Iñaki Lazarobaster continúa como presidente, aunque acompañado de una nueva vicepresidenta, la tolosarra Begoña Aristi, así como de una ejecutiva renovada.

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