El campo alavés logra la cosecha de cereal mejor pagada de los últimos veinte años

La demanda de China e India y de los productores de bioetanol elevará un 50% las ganancias de los 1.600 agricultores de la provincia
GRATA SORPRESA
Supervivencia: Desde 2002 el cereal sobrevive con precios a la baja y una compensación de la UE.

Mercado: Un cambio brusco del mercado mundial eleva su precio, sin que ello de momento anule la ayuda de la UE.

Cautela: Los agricultores reaccionan con cautela al no confiar en el mantenimiento del precio.Los 1.600 cultivadores alaveses de cereal no pueden ocultar su sorpresa. Desde hace unas semanas dan por seguro que van a poder elevar sus ingresos en un 50% respecto a los del año pasado. La creciente demanda de China e India y de los productores de bioetanol -la nueva gasolina ecológica realizada a partir del grano- convierte su última cosecha en la mejor pagada de los últimos veinte años. Las cooperativas están vendiendo el kilo a una media de 18 céntimos -30 de las antiguas pesetas- frente a los 12 céntimos de euro -20 pesetas- que no han logrado superar en dos décadas.

El repunte de la cotización ha restado importancia al hecho de que la irregular climatología de este año ha originado una campaña corta en producción. Las 224.000 toneladas recolectadas están un 10% por debajo de la media provincial del último quinquenio. «Pero el agricultor sabe que en cualquier caso va a tener más dinero en el bolsillo», afirma el técnico del sindicato agrario alavés UAGA Jon Jausoro. Los portavoces del sindicato no precisan cuánto más, pero técnicos de las instituciones y las cooperativas estiman que cada profesional cobrará una media de 9.000 euros más que en 2006, aunque los más potentes doblarán esa cantidad.

La sorprendente mejora podría poner en cuestión el papel de cultivo de mera subsistencia que había ido adquiriendo el cereal en los últimos años dentro del esquema típico de la agricultura alavesa, protagonizada por la patata y la remolacha. Los trigos, cebadas y avenas perdieron margen de ganancia ante la fuerte competencia que se abrió en 1986, tras el ingreso de España en la Unión Europea. Pero los agricultores han venido manteniendo el cultivo a pesar de cobrar menos «porque sus costes de producción son bajos», recuerda Jausoro. Y también, porque la UE paga 240 euros por tonelada sembrada como compensación al recorte de ganancias que originó su reforma agraria de 1992.

«Carambola coyuntural»

Pero frente a las tesis más optimistas de algunos técnicos del sector, la UAGA no cree que el ‘subidón’ del cereal provoque cambios en el modelo existente. «Los motivos de este importante incremento no son otros que una carambola coyuntural mundial debida al descenso de cosechas por sequía en zonas importantes de producción, fuerte aumento de la demanda en países en desarrollo y la aparición de la producción de agroetanol como un nuevo destino para estos cultivos», apuntó ayer un portavoz del sindicato.

La organización agraria relativiza el precio histórico que alcanzará este año el cereal alavés y vaticina que sólo supone «un respiro». Y es que la espectacular subida sigue siendo inferior a los incrementos en los últimos años que han registrado los precios de los abonos, las semillas, el gasoil y el conjunto de suministros que necesitan los labradores para producir.

Los agricultores también restan importancia al tirón del bioetanol, que a su juicio no ha sido la causa más importante de la subida. Precisan que sólo un 3% de la cosecha alavesa -unas 7.000 toneladas- va a ser vendida para hacer la gasolina ecológica.

Fuente. Elcorreodigital.com

Escriba su comentario