El agro vizcaíno expresa su «inquietud» ante la huelga del metro en Santo Tomás

SAGARRAK.gifEL CORREO – El agro vizcaíno mostró ayer su «preocupación» por el «daño» que podría ocasionar a su ya maltrecha economía cualquier movilización en el transporte público que altere el normal desarrollo del mercado de Santo Tomás, una de las principales citas provinciales del sector y a la que acuden cada año miles de personas para llenar la cesta navideña. La huelga de 24 horas convocada por la mayoría sindical de Metro Bilbao ha añadido incertidumbre a un panorama marcado por la crisis. El escrito de declaración de paros fue recepcionado ayer por la delegación provincial de Trabajo, lo que oficializa la convocatoria de movilizaciones desde las 9.45 hasta las 12.45 horas del próximo día 13 y durante las 24 horas del día 21, cuando el reclamo de ‘Santo Tomás’ provoca récords de usuarios en el suburbano. Sirvan de ejemplo las cifras alcanzadas el año pasado, cuando las canceladoras registraron nada menos que 350.000 viajes.

Los empleados del metro volvieron a exponer en el escrito enviado a Trabajo el «incumplimiento» del acuerdo de plantilla alcanzado en julio, la «imposición» del servicio en Nochebuena y la existencia de problemas en los turnos de conducción de 2012, como principales argumentos para acudir a la huelga. La semana que viene, el Preco volverá a reunir a las partes en una última intentona por zanjar el conflicto, algo que desde la dirección consideran «improbable, por la rigidez de las centrales».

A falta de que el Gobierno vasco decrete los servicios mínimos para el día 21, y por ello incapaces de calibrar los efectos reales que tendrán los paros sobre las ventas, los principales sindicatos y profesionales del agro en Bizkaia se pronuncian con cautela, sin posicionarse contra ninguna de las partes implicadas en el conflicto que amenaza con reducir los ingresos de las 300 empresas que el día 21 montarán un puesto de exposición y venta de productos en la Plaza Nueva o en El Arenal bilbaíno. Las fuentes consultadas por EL CORREO lamentaron que la fecha escogida para las protestas sea uno de los días más importantes para el agro. Coinciden en señalar que tanto la asistencia como la recaudación se verán afectadas, pero prefieren no caer en el catastrofismo y dudan que el balance realizado vaya a ser «desastroso» una vez que los puestos bajen la persiana.

EHNE declinó realizar una valoración como organismo. «Cada productor puede tener su opinión. Pero EHNE es también un sindicato, y sólo podemos decir que respetamos la decisión de las centrales de trabajadores de Metro», adujeron. Fuentes de la agrupación agraria ENBA, por su parte, reconocieron que existe una «inquietud» en el sector, que no se traduce en un «miedo a que no haya ambiente». «No creemos que haya mala fe en la convocatoria de huelga para este día, aunque sí que se ha tratado de una elección específica».

«Que elijan otro día»

Representantes de la agrupación señalaron que «preferiríamos que hubiese metro, que eligieran otro día para movilizarse o que se resolviera el conflicto». Las mismas fuentes explicaron que los mercados celebrados en este año que se despide «no se han saldado con ganancias boyantes. Y Santo Tomás es un día decisivo que determina el signo de la balanza anual».

Aun así, un portavoz de la organización explicó que uno de los aspectos que determinan la asistencia al mercado es «el buen servicio de transporte. Seguirá viniendo gente, porque el metro no es el único medio. En Santo Tomás hay mucho cliente del mismo Bilbao, trabajadores en oficinas ubicadas en la capital… pero mucha gente venía después del trabajo desde otros municipios», explicó. Por ello, «la tarde se acortará y los puestos más afectados serán los de talo con chorizo, txakoli..», aventuró.

La otra cara de la moneda la conforman los pequeños productores que rezan para que, tal y como ocurrió el año pasado, la huelga se desconvoque a última hora. Reconocen, sin embargo, que aquel escenario también hizo mella en la caja, pues «la amenaza de aglomeraciones disuadió a muchos, y otros desconocían que los paros se habían desconvocado». En el peor de los casos, los baserritarras confían en que, al menos, el sol haga acto de presencia y que los fieles no falten a su cita con el mercado, vayan como vayan.

Adela Andikoetxea, una de las más galardonadas y reconocidas productoras hortícolas del territorio, explica que «las convocatorias de huelga siempre afectan. El año pasado también ocurrió. Aunque al final hubo metro, muchos clientes no vinieron. Yo creo que hubo menos gente», afirma. La vencedora en la categoría de hortalizas durante varias ediciones explica que «a mí me preocupa la mañana. Llevo verdura y la gente viene a comprar temprano. Pienso que si la huelga se desconvocase sería mejor para nosotros y para los hosteleros, pues en Santo Tomás todos los bares están a tope. Espero que se arregle».

«El 70% son de Bilbao»

Igor Merino, productor de miel, cree que Santo Tomás salvará los muebles pese a los paros, ya que «entre el 60% y el 70% de los asistentes residen y trabajan en la capital». Eso sí, la huelga «puede provocar un bajón en las ventas. Aunque hay trenes de Renfe y Feve y autobuses, la gente de la Margen Izquierda y de la Derecha que acude por ocio a la tarde, dejará de venir», augura. Lo mismo opina la productora de Orduña Arantza Meabe, afamada repostera de pastel vasco y de trufa al txakoli. «Santo Tomás es de los mejores días del año, como la estrella de Navidad. Se acercan de toda Bizkaia. Pero la Margen Derecha, Izquierda y ahora Basauri, acostumbrados al metro, a su rapidez y frecuencia, dejará de venir, porque en coche está imposible. Así que esperemos que se arregle el problema».

José Domingo, que se hizo durante la pasada edición de la feria con el premio al Txakoli Rojo con sus caldos de Txakoli Txabarri, aseguró que «es una pena que no se haya llegado a un acuerdo entre los trabajadores y la empresa, ya que esta huelga repercute negativamente en el sector primario y en las personas que van a disfrutar de la feria. Espero que estos días se acerquen las posiciones». Aitor Aurrekoetxea, productor de talo y de chorizo, es más optimista. «Santo Tomás es uno de los días más fuertes del año, con mucha tradición, por no decir el más importante. Pero no creo que el metro le quite un 50% de asistencia. La huelga podrá hacer daño, pero no arruinar la jornada a los productores», dijo.

El dueño de Txakolis Uriarte no disimuló su enfado. «Es una vergüenza. Nadie piensa en el baserritarra. La mayoría de la gente viene en metro a la feria, muchos jóvenes y universitarios. El año pasado se notó también menos gente, que no empezó a llegar hasta las 12.30 horas. Estamos hasta el gorro. Santo Tomás suma, y hay que pagar el puesto. Luego está la crisis. Lo que se gana es importante, porque siempre ayuda», explicó. Los vendedores coincidieron en algo: hasta dentro de 15 días, cuando las cajas ‘hablen’, ellos no podrán hablar de pérdidas, pero sí de preocupaciones.

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