El agro alavés capea el temporal sin graves daños en los cultivos

logoUAGANOTICIAS ALAVA – Las pequeñas inundaciones sólo han generado la pérdida de abonos y de fertilizantes

La época de la campaña evita que se pierda parte de la siembra y el mal tiempo ha afectado levemente al cereal y a la remolacha

Año de nieves año de bienes. El sabio refranero popular, útil especialmente para los agricultores que crearon estos dichos en base a la observación, pervive no por pura casualidad. Y es que hay cosas que no cambian. El hecho de que nieve en la provincia implica ciertos beneficios para el agro alavés. Un respiro para el campo que no está corriendo la mejor de las suertes en los últimos tiempos.

Y contribuye, sobre todo, a sanear la tierra y convertirla en más fértil para el resto de la campaña. Por ello, las nevadas que se han vivido en el territorio no han perjudicado al colectivo, que sólo ha mirado preocupado al cielo cuando ha empezado a llegar la lluvia.

El aviso de inundaciones o posibles múltiples chubascos hacía prever el adelantamiento del desembalse de los pantanos, saturados no sólo por las precipitaciones en forma de nieve y lluvia sufridas como consecuencia del temporal, sino también por un aceleramiento del deshielo que amenazaba con superar el ritmo de consumo.

Así las cosas, los peores presagios se cumplieron, las compuertas tuvieron que abrirse y el río Zadorra se desbordó creando problemas de anegamientos básicamente en la zona de Agurain -como Gebara, Audikana y Etura- y alrededor de Vitoria -entre Ariñez, Asteguieta, Mendoza y alrededores-.

No obstante, los daños han sido relativos en el campo ya que las inundaciones no han afectado como en otras ocasiones. Y es que los terrenos apenas han estado anegados dos jornadas, y eso ha afectado a los cultivos de manera no excesiva. Es más, desde el propio sector dudan siquiera que haya podido llegar a generar algún contratiempo de putrefacción de los productos. El único inconveniente se centrará en abonos y fertilizantes que, aún sin valorar exhaustivamente, se habrán perdido con el exceso de agua.

Además, la época de la campaña en la que se encuentra el sector primario también ha contribuido a que el mal no haya sido mayor. Y es que actualmente, todavía no ha comenzado el tiempo de siembra, por lo que el temporal sólo ha perjudicado al cereal y la parte final de remolacha, que aún quedaba por recoger.

plan sectorial de la patata Por otro lado, las Juntas Generales aprobaron ayer por unanimidad una serie de iniciativas para que la Diputación impulse la producción de patata en la provincia. No hay que olvidar que Álava ha sido tradicionalmente un territorio de cultivo de este tubérculo pero que, en la última década, se ha producido un desplome alarmante de esta actividad por la alta competencia existente y la falta de seguridad y estabilidad de los precios.

Así las cosas, las Juntas Generales instaron a la Diputación a que informe en un mes de los resultados del Plan Sectorial de la Patata 2006-2009 y a que acuerde con los organismos correspondientes un nuevo plan con “medidas de apoyo ajustadas a las necesidades del sector”. También se dirigieron al Gobierno Vasco para que revisen los criterios de calificación de Patata de Álava con Eusko Label y los adapten a las características reales de este producto en la provincia.

Además, pidieron a ambas instituciones para que continúen trabajando “en materia de experimentación e investigación para la mejora de las variedades” existentes y también invitaron al Departamento foral de Agricultura a que siga colaborando en las ferias de promoción de este cultivo.

Continua el desembalse

Los embalses del territorio siguen acumulando el agua del deshielo. Después de que el temporal de nieve y bajas temperaturas azotara el territorio durante casi una semana, la lluvia hizo acto de presencia y la subida en los termómetros llevó a que el deshielo se acelerara. Y aunque los chubascos anunciados no fueron extremadamente agudos ni persistentes, sí resultaron suficientes para que los pantanos alaveses hicieran aguas. Así las cosas, el pasado viernes se empezó a desembalsar un caudal de diez metros cúbicos por segundo como prevención y en vista de la superación de la curva de garantía de Ullibarri. Entonces, según facilitaron fuentes municipales, Urrunaga se encontraba al 76,38% de su capacidad y Ullibarri al 83,23%. Durante la jornada de ayer, la Confederación Hidrográfica del Ebro trasladó un informe en el que se transmitía que Ullibarri se encontraba al 86%, mientras que Urrunaga, al 71%. Los últimos datos apuntaban a que la situación era estable y ayer el desembalse continuaba realizándose a diez metros cúbicos por segundo a primera hora de la tarde.

Escriba su comentario