EHNE se cuestiona la efectividad del nuevo Estatuto de la Mujer agricultora

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Afirman que se basa en dos leyes (la de Igualdad de Ibarretxe y la Ley de Titularidad Compartida estatal) que no han cumplido sus objetivos

El Gobierno Vasco ha aprobado esta mañana el Estatuto de la Mujer Agricultura, una iniciativa legislativa que pretende mejorar el estatus jurídico de las mujeres que se dedican al sector primario en la Comunidad Autónoma Vasca, ahondando en la igualdad de género. EHNE se cuestiona la efectividad de este estatuto, que quedará en papel mojado si no se desarrollan todas sus posibilidades y se le otorga un presupuesto económico para hacer frente a las iniciativas que se plantean.

Las dudas sobre el Estatuto de la Mujer Agricultora además, se derivan de que se basa en la Ley de Titularidad Compartida estatal, que se aprobó en 2011 y que durante todo este tiempo ha demostrado una escasa efectividad. En el conjunto del Estado sólo se han acogido a esta figura de la titularidad compartida 52 explotaciones, lo que da una idea de su escasa aportación a la igualdad en las explotaciones. Por otra parte, dicha Ley necesitaba modificaciones en otras legislaciones (como la Seguridad Social, por ejemplo) que no se han llevado a cabo, lo que impide su aplicación total. Mucho nos tememos que con el Estatuto de Titularidad Compartida suceda algo similar y que quede en papel mojado su desarrollo. Algo similar pasó con la Ley de Igualdad de Ibarretxe en el 95, que se sigue incumpliendo sistemáticamente, también desde las propias administraciones que la auspiciaron.

Desde EHNE se ha reclamado durante todo el desarrollo del Estatuto la necesidad de otorgar de un presupuesto económico a esta legislación, con el fin de que se puedan llevar a cabo las acciones de información, promoción y concienciación que recoge, así como otras medidas que necesitan de recursos económicos para llevarse a cabo.

Como aspecto positivo, EHNE siempre ha hecho hincapié en la necesidad de elaborar un Estatuto específico para la Mujer Agricultora, que no rural, asumiendo que tienen condicionantes específicos y diferenciados que hacían necesaria dicha Ley. Finalmente se ha recogido esta reivindicación histórica del sindicato, tratándose de una oportunidad para avanzar en la Igualdad de Oportunidades entre mujeres y hombres en el sector primario. Esperamos que el compromiso de la administración para con estas mujeres trabajadoras del sector no quede en una mera declaración de intenciones. EHNE se mantendrá alerta para que esto no ocurra.

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